La Maldición del Aaiún en Chile

En el Aaiún, capital saharaui ocupada por la fuerza por el reino colonialista y  feudal marroquí circula  una leyenda sobre la maldición de Aaiún que cae sobre todos aquellos y parlamentarios del mundo que financiados por Marruecos visitan esa ciudad y se prestan  con su presencia por acción u omisión para avalar la ocupación ilegal  por parte de Marruecos de la capital cautiva saharaui en el Sahara Occidental, África del Norte.
 

Un EPÍLOGO (Aún inconcluso): “La Justicia Histórica sólo se logra con la Verdad Histórica”

1).Han pasado más de 44 años del golpe de Estado cívico-militar de carácter genocida que se impuso a sangre y tortura y constituyó un revés dramático contra el pueblo, el atropello a la Constitución, mediante el derrocamiento del gobierno legítimo, y la inmolación y el gesto de no entregarse del Presidente Salvador Allende.

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¿Qué dicen Almagro y Quiroga sobre el fraude en Honduras?

No he visto pronunciamiento público alguno del Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, sobre el gigantesco y evidente fraude que el candidato a la reelección presidencial, Juan Orlando Hernández, está tratando cometer en Honduras.

 

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Segunda Vuelta: Luces en la Ciudad

Se han encendido algunas luces en la ciudad. Sharp y Beatriz Sánchez han anunciado que votarán por Guillier para que no salga Piñera. Unas luces de esperanza para que los jóvenes universitarios y los viejos por jubilar no teman por inmediatos retrocesos.

 

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Honduras: Escuadra Cobra se niega a reprimir al pueblo

La República de Honduras tiene una posición geográfica privilegiada en Centro América: está ubicada muy cerca  de  Estados Unidos y de México y, además,  es el  portaviones del narcotráfico, recibiendo las drogas elaboradas de Colombia para ser enviadas a Norteamérica. Después de Haití, Honduras es el segundo país más  pobre de América Latina: el 60% de sus habitantes viven en la pobreza, de los cuales el 40% en la extrema pobreza. Este país ha sido utilizado por Estados Unidos para mantener el control político de Centro América: los  sucesivos gobiernos se han prestado para el envío de tropas a Nicaragua y el Salvador, luego del triunfo del sandinismo y, en Salvador, contra la guerrilla Farabundo Martí. Anteriormente, fue utilizado para derrocar el gobierno de Jacobo Arbenz, en Guatemala.

 

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La segunda vuelta al rojo vivo

Faltan diez días para una de las elecciones más disputadas en nuestra historia electoral. A falta de encuestas, que predisponen a la ciudadanía, se prevé que el balotaje  será voto a voto, y que cada abstención de voto en blanco o nulo favorece a la posibilidad de que Sebastián Piñera gane en las próximas elecciones del 17 de diciembre.

 

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Derrotar la impunidad

En las  patrias de América Latina que en su  momento sufrieron atroces dictaduras,  de las que ningún país puede sentirse libre de repeticiones, sus pueblos han librado duras batallas por la verdad y la indispensable justicia. Los resultados alcanzados son distintos en cada país y se trata además de luchas que, pese al tiempo trascurrido, se libran hasta hoy.

 

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Honduras, golpe blando y república bananera

Mucho antes de ser candidato opositor a la presidencia de Honduras, Salvador Nasralla Salum era un personaje ampliamente conocido en su país. Apodado El señor de la televisión, ha sido, por más de 30 años, comentarista deportivo, conductor del certamen de belleza Miss Honduras y presentador de programas de concurso, como Bailando por un sueño.

 

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Modestos recados para el votante del Frente Amplio de cara a la segunda vuelta

Luego de que el Frente Amplio decidiría no apoyar explícitamente a Alejandro Guillier en la segunda vuelta, sí pero no, no pero sí, para evitar el quiebre del incipiente movimiento, nos enteramos que la vaina está saliendo más cara que el sable.

 

Han sido más los frenteamplistas, incluida su carta presidencial Beatriz Sánchez, los que luego del inútil malabar verbal anterior, han decidido votar por el periodista tirado a candidato presidencial.

 

No pasará nada nuevo si se considera que el Frente Amplio venía fracturado ab ovo. 

 

Resulta oportuno ponerse en la piel, no del militante frenteamplista, sino de aquel que contribuyó a la votación que le permitió un cómodo tercer lugar en primera vuelta y un número envidiable de diputados y un senador.

 

¿Qué estará pensando?

 

Despejado el hecho obvio de que ese ciudadano es un votante, es decir alguien que no abjura de las votaciones ni las asegura como representantes del mal y rémora de la manipulación del imperialismo ni una tara burguesa o, a los sumo, socialdemócrata, y que por lo tanto podría votar en el balotaje, cabe indagar cuál será su reflexión.

 

¿Votar o no votar?

 

Digamos además que si votó por el Frente Amplio, es alguien que no quiere nada con la Nueva Mayoría, quizás le revienta Alejandro Guillier, le carga la cumbia de la presidenta, aborrece a Heraldo Muñoz y le habría gustado que el Frente Amplio fuera efectivamente de izquierda.

 

Agreguemos que este personaje quizás vio con buenos ojos los primeros aleteos del Frente Amplio y, tal vez, su optimismo tantas veces aporreado sufrió un leve latido.

 

¿Qué hará ahora ese habitante?

 

¿Les resultará enojoso que los líderes máximos del FA no le hayan dicho una palabra de  orientación considerando que suman más de un millón de decisorias almas?

 

Una palabra coherente, se entiende.

 

Porque no parece muy cómodo haber quedado en un limbo similar al de un palíndromo que se puede leer de izquierda a derecha tanto como de derecha a izquierda. En este caso, ambas direcciones decían  lo mismo: nada

 

Como elector del Frente Amplio que fui, mis opciones fueron Beatriz/Mayol, creo estar en propiedad para entregar al juzgamiento de esta buena gente, un par de recados para contribuir a sentir menos punzante su orfandad de cara a la segunda vuelta.

 

Primero, vaya y vote por Guillier.

 

Pero hágalo con rabia, con la sensación de estar pagando una culpa, un pecado. Como si fuera el costo de ser usted también un incapaz de algo más inteligente y coherente que simplemente ir a votar de vez en cuando. Asuma su responsabilidad castigándose por lo que le toca.

 

Sin embrago no crea nada de lo que le digan, de lo que lea, de lo que prometan u ofrezcan. Eso es otra cosa.

 

Vote a conciencia pura de que seguirán las AFP, la represión al mapuche, el desprecio a la gente, y que el periodista en breve se transformará en súbdito de los poderosos. No intente creer en otra cosa para justificar su voto.  

 

Admita que su voto, obligado ante el riesgo que significa un sujeto como Piñera, es su personal renunciamiento a su porción de soberanía.

 

Y que hacerlo lucidamente resulta mucho mejor y más sano que hacerlo por una falsa ilusión de que Guillier va a cambiar en algo el estado de cosas o, a lo sumo, va a cumplir aquello que a usted le gustaría.

 

 No vote por Guillier creyendo que es el mal menor. No.

 

Guillier es un mal mayor porque intenta la mímica de estar del lado de la gente traicionada cada uno de los últimos veinticinco años. Y en verdad no está.

 

Vote por Guillier con rabia.

 

Y hágala valer cada vez que sienta que fue utilizado para aumentar una votación miserable de la primera vuelta. Sienta la bronca de haber tenido que ser un tonto útil que concurrió, a sabiendas eso sí, a corregir el fracaso de la Nueva Mayoría que en un cuarto de siglo no ha logrado sino una miserable votación.

 

Vote por Guillier sin intentar justificaciones éticas ni políticas. Hágalo sabiendo que es objeto de una estafa y de paso pudo contribuir a evitar que un estafador mayor se haga del poder.

 

Vote con desprecio, intentando demostrar al que quiera que la pretensión de buenas personas en que se travisten partidos, políticos y candidatos no sirven en usted. 

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¿Se considera Piñera perdedor y por eso se desespera y quiere patear el tablero?

Aconsejado por sus asesores comunica cionales Sebastián Piñera adoptó la línea del ataque frontal contra las instituciones del Estado, en este caso el Servel u organismo controlador de la limpieza eleccionaria. El candidato de las ultraderechas neoliberales y conservadoras, a quien hemos visto atolondrado últimamente, perdió la compostura y en lo que parece ser un manotazo de ahogado acusó que “en primera vuelta, muchos votos estaban marcados previamente por Guillier o Sánchez”. ¡Sandeces!

 

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