Desde que Donald Trump ha ocupado la Casa Blanca se han disparado el número de atentados en Afganistán, que además se distinguen de los anteriores por su magnitud. Llevan la marca del Estado Islámico (EI), que no de los talibanes. Sólo en los últimos tres meses, cerca de mil afganos han sido víctimas del terrorismo en este desolado país. El EI extiende el arco de la crisis regional a Asia Central, zona de influencia de China, Irán, Rusia e India. Los afganos, atrapados entre el fuego cruzado de la OTAN, los talibanes, Al Qaeda (ahora bajo el mando de Hamza Bin Laden) y el Estado Islámico, no paran de huir del país.
A Chávez lo reconozco en mi corazón, como el Niño Arañero. Lo imagino con sus dulces de papaya en el sur de la América milenaria, de la Patria Grande de Simón Bolívar y de todos los que creemos en la unidad de los pueblos. Un joven soñador que acariciaba alas de mariposas y veía en la fuerza del viento unicornios galopando, dirigiendose hacia las grandes alamedas florecientes, mismas de las que habló Salvador Allende.
Nadie duda que toda ‘historia oficial’ la escribe el vencedor. En esas páginas los ‘héroes’, los ‘buenos y honrados’ pertenecen al bando triunfador; los otros, los perdedores, definitivamente forman parte del lote de ‘los malos’, de los olvidados.
En esta segunda parte de

¡Nada más fatal para la democracia que la democracia que la judicialización de la política: los magistrados se entrometen en campos que no le corresponden y, generalmente, cometen muchos errores. Los políticos, por su parte, cuando se ven amenazados por la justicia se sienten maniatados en la función política.
Las líneas que siguen a continuación son un apretado resumen de las ideas sobre el liberalismo y analizado brillantemente por el profesor Patrick Deneen en su reciente libro titulado: Why liberalism failed, publicado recientemente por la prensa universitaria de la Universidad de Yale.
El 25 de enero pasado en un diario de circulación nacional se publicó la noticia titulada “Sofofa presenta agenda a la Corte Suprema para agilizar inversión” (?), en la cual se dio cuenta de la reunión sostenida por Bernardo Larraín, presidente de esa asociación gremial empresarial, con Haroldo Brito, presidente del máximo tribunal en las oficinas de este último. 