
Si alguien creyó, alguna vez, que Michelle Bachelet cumpliría su programa de gobierno ofrecido a los incautos – una reforma tributaria, una educacional y llevar a cabo una nueva Constitución para todos los chilenos – ahora, con el famoso pacto con la derecha, podemos darnos cuenta de que quien le creyó y votó por Bachelet y la Nueva Mayoría se merece el premio de “el rey de los huevones”. Ahora, más que nunca, podemos afirmar que Concertación y Nueva Mayoría forman una unidad indisoluble – los únicos que se suman son el Partido Comunista y la Izquierda Ciudadana, que no se sabe aún si desempeñan el papel de “mendocitas” o de “yanaconas” -.
Estas dos obras de Erich Maria Remarque y de Ernest Hemingway, respectivamente, son las más famosas de las novelas sobre la primera guerra mundial: ambas han sido llevadas a la pantalla grande y con mucho éxito; la primera, dirigida por Lewis Milestone, en 1930, obtuvo el Óscar de la Academia como el mejor director y la mejor película – en 1979 hubo una nueva versión, dirigida por Delbert Mann, filmada en 1980 -; la segunda fue dirigida por Charles Vidor, en 1957, y sus protagonistas fueron Rock Hudson, Jennifer Jones y Vittorio de Sica.

A quienes les gusta ver la historia desde el punto de vista de la buena o mala suerte, pueden solazarse con la yeta de la familia de los Habsburgo: los hermanos de Francisco José, Maximiliano, emperador en México, fusilado por orden de Benito Juárez, Víctor, que vivía una vida disoluta. Además tenía una inclinación homosexual, por lo que fue encerrado por el emperador. Dicen las malas lenguas que no fue a causa de su opción sexual – en esa época muy perseguida, hasta con penas de cárcel -, y su mujer, Elizabeth, fue asesinada por una anarquista, lo mismo que su sobrino, en Sarajevo, por un nacionalista bosnio-serbio–, sino por manifestarse indiscreto al revelar a la emperatriz Elizabeth de Baviera, “Sissi”, las infidelidades del emperador, que no parece del todo verosímil, pues la emperatriz había decidido no tener más hijos y, en consecuencia, permitir a Francisco José mirar para otros lados, idea fatal que dejó al reino sin herederos al suicidarse Rodolfo, su único hijo varón – su mujer, Elizabeth, fue asesinada por un anarquista
El siglo XX nace y muere en Sarajevo: es una de las tantas paradojas de ese siglo, que se presenta como el más brutal y sanguinario en la historia de la humanidad y, a su vez, el más dinámico y cambiante. Tiene a su haber dos guerras mundiales, que, en definitiva, son actos de un mismo drama – la primera dio pábulo a la segunda – en que la rusa fue una gran revolución, con sus consecuencias y seguidillas en la china y en la cubana y las guerras de liberación de los países africanos.


El fútbol, siúticamente llamado pasión de multitudes, tiene el mérito de develar, en pocos días, la psicología oscilante de las masas. Recién terminado el encuentro mundialista con España, la euforia era tan descomunal, pues nos creíamos el mejor país del mundo, que nos hacía olvidar, como el pio, por un instante, todos problemas político-sociales que nos acosan a diario – ya nadie se refería al record chileno en desigualdad entre los países de la OCDE, ni cundía la campaña del terror, que está logrando enganchar, incluso a los padres de familia con la reforma educacional y, por primera vez, no hubo confusas declaraciones del ministro Eyzaguirre, a las cuales nos tenía acostumbrados -. Como en la Jauja medieval, la mayoría de los chilenos con los bolsillos vacíos, se sirvieron suculentos asados, dignos de reyes y nobles – que, en este país, son los políticos -.

En 1911, producto del estudio sobre la organización del partido obrero más poderoso de comienzos del siglo XX, Michels publicó su famosa tesis La ley de hierro de la burocracia en los partidos políticos. Postulados que, en los hechos, hasta ahora no han podido ser rebatidos – donde hay organización, se da la burocracia.