Los $400.000 como salario ético, propuesto por el obispo de Rancagua, Alejandro Goic, apenas alcanza para la supervivencia de una familia, pero más de un 60% de los chilenos devenga un salario inferior a esa cifra, incluso, hay un elevado porcentaje que recibe cada mes menos del sueldo vital – $240.000 – y si consideramos los descuentos del robo de la AFP y de salud – Isapre o Fonasa – en la realidad está recibiendo un salario aún menor. En fin, este dinero alcanza sólo para comprar el pan y el té y, con suerte, unas deliciosas y engordadoras salchichas.



La carta abierta de la periodista Rosario Guzmán – hermana de “San Jaime” – como es lógico, es una versión muy personal y colmada de emociones y sentimientos de una pariente cercana, que no logra entender por qué la iglesia católica ni siquiera ha abierto el proceso para su beatificación, siendo su hermano un héroe, salvador de tantas vidas humanas durante la cruel dictadura del verdugo Augusto Pinochet, y de su carnicero mano derecha, Manuel “Mamo” Contreras Sepúlveda. Milagros se cuentan por mil para sustentar su causa, entre ellos, la “aparición” a San Pablo Longueira – inspirándolo en disputar las comunas de los “rotos” a los impíos comunachos.
La iglesia católica chilena, hoy dirigida por el reaccionario cardenal Ricardo Ezzati, está volviendo al viejo clericalismo del siglo XIX y parte del siglo XX al de conminar a los diputados y senadores católicos para que voten en contra del proyecto de despenalización del aborto por tres causales.
Ni Cuba se convertirá en capitalista, ni volverá a ser la ramera del casino de los americanos, como tampoco Cuba adoptará la democracia liberal representativa burguesa – hoy en plena decadencia en todo el mundo, pues sus dueños son los bancos, no los ciudadanos, en consecuencia, la soberanía popular es una bruma de mal gusto -. Por su parte, Estados Unidos no será nunca un país socialista, ni dejará su vocación imperialista, menos aún el dominio de los grandes capitales sobre la sociedad civil.
