Según Max Weber, el Estado tiene el monopolio de la coerción legítima. En muchos casos, en América Latina particularmente, las instituciones que aplican la fuerza se han convertido en la sede principal de la corrupción y de la ilegalidad.
Archivo periodístico 2005–2019
Según Max Weber, el Estado tiene el monopolio de la coerción legítima. En muchos casos, en América Latina particularmente, las instituciones que aplican la fuerza se han convertido en la sede principal de la corrupción y de la ilegalidad.
El filósofo Platón criticaba la democracia griega porque en nombre de ella se cometió la extrema injusticia: la condena a muerte de su maestro, Sócrates. Según Platón, en la democracia ateniense quien realmente gobernaba era una minoría de políticos y demagogos, que abusaban de la incapacidad política del pueblo para tomar decisiones democráticas. Por lo general, los dirigentes políticos eran educados por los sofistas para lograr el poder mediante el halago y el engaño, basados en el arte de la palabra – el teatro, para Platón juega un rol fundamental en la política – y son, por principio, demagogos y ambiciosos de honores y poder.
Brasil es la más grande potencia latinoamericana, no sólo por su extensión territorial, población y potencial económico, sino también por su influencia política en el Continente. En los años 60, el derrocamiento de Joao Goulart abrió el camino a las dictaduras militares, no sólo en ese país, sino también en el resto de los países de América Latina. Algunos analistas comparan la actual crisis política y económica de Brasil con los peores momentos de su historia, incluido el suicidio de Getulio Vargas.
Desde el Presidente Franklin Delano Roosevelt hasta nuestros días el FBI ha tenido más poder que los primeros magistrados de la nación. Edgard Hoover, el primer director del FBI, era mil veces más poderoso el cualquier poder del Estado. Hoover tenía archivos confidenciales a los cuales él solo tenía acceso, especialmente dos temas primordiales: artistas y políticos, supuestamente relacionados con el Partido Comunista y, el segundo, sobre los homosexuales – en ese tiempo se consideraba un delito -. Las escuchas telefónicas encargadas por Hoover no perdonaban a nadie.
Anoche soñé que vivía en un país que se mueve diariamente y, cuando no hay actividad sísmica perceptible, arde por los cuatro costados – es peor que el infierno que la Virgen María mostró a los pastorcitos de Fátima- y llueve en el desierto destruyendo pueblos enteros y, en contraste, hay sequía en el sur. Nadie puede explicarse que con tanto desastre natural los chilenos sobreviven, incluso – salvo Salvador Allende – no le tienen miedo a los terremotos.
El nombre de las Islas Vírgenes viene de Santa Úrsula y las Mil Vírgenes, patrona del distinguido Colegio Santa Úrsula, a cargo de unas monjas alemanas, para “niñitas bien”. Las Islas Vírgenes, paraíso fiscal del Caribe, sólo vive de refinerías de petróleo, de playas paradisíacas y de las empresas financieras, donde no se paga impuestos.
Donald Trump es un narcisista, psicópata y autorreferente: quiere gobernar el país en favor de sus empresas personales y demás negocios. A mi modo de ver, todo poder, en general, es depravado y, además, es la fuente de toda corrupción.
En España, Francia, Chile y algunos otros países está desapareciendo el sistema político basado en el clivaje izquierda-derecha, como también la existencia del bipartidismo o de combinaciones bipólicas. Poco tiene que ver este sistema de partidos con los regímenes políticos, por ejemplo, España cuenta con uno parlamentario, Francia, con el semipresidencialismo y Chile con el presidencialismo monárquico. En el país ibérico siempre se ha aplicado el sistema D´Hont y, ahora, en Chile se va a aplicar esta misma modalidad a partir de noviembre de 2017; en Francia rige el sistema mayoritario a dos vueltas.
La dinámica de las dos candidaturas de la ex Nueva Mayoría, por lógica, lleva al conflicto: la candidatura de Carolina Goic, a medida que transcurren los días, se acentuará la opción por el camino propio; por lo demás, los democratacristianos no disimulan en buscar el voto del centro político – como si existiera – y se han auto convencido de que le quitarán votos a Sebastián Piñera y los sumarán a la llamada centro-izquierda que, según ellos, sigue siendo su domicilio político, mientras que Alejandro Guillier se mantiene firme en no caer en las provocaciones de la candidata de la Democracia Cristiana.
La izquierda francesa tuvo momentos gloriosos como la toma de las fábricas durante el Frente Popular (1936), hazaña realizada por el fuerte movimiento popular que supo poner en jaque al empresariado. En esos años la izquierda demostró capacidad y decisión para responder la ofensiva de las ligas fascistas.