Por cierto, la continuación del título de esta columna es “perjudicando invariablemente al más débil”, situación que en este medio estamos denunciando desde hace mucho tiempo, razón por la cual, con ocasión del luctuoso episodio de AES Gener-Campiche y
La cuarta sala de la Corte de Apelaciones resolvió reabrir el juicio contra el sacerdote católico, Fernando Karadima, acusado de abuso sexual. En diciembre del año pasado, el juez Leonardo Valdivia cerró el caso y dejó sin investigar antecedentes relevantes proporcionados por las victimas.
La edición de autor del Dr. Enrique Jenkin ¡Exijo una explicación! no cuenta la historia de la popular tira cómica chilena Condorito, sino que fue el título elegido por este médico traumatólogo para relatar su historia de vida y entregar, de paso, su visión personal del cataclismo que significó la destrucción social y política desatada en la sociedad chilena por la dictadura de Pinochet, la peor tragedia de Chile en el siglo 20.
Con motivo de la publicación de uno de los cables de Wikileaks, que informa sobre el proceso de aprobación de la central termoeléctrica de Campiche, en la comuna de Puchuncaví, algunos parlamentarios del Partido Socialista y hasta periodistas bien informados, no han ocultado su asombro ante tan servil actitud del gobierno y de la propia presidenta Bachelet.