Epitafio de un torturador
Ni la lluvia quiso tocar el momento de tu muerte, ni presenciar el sepulcro ni recordar los asesinatos; sólo se dejó caer tras sellar la madriguera los angarilleros, cuando el cinco de Julio agitaba el invierno en su corazón. Tres funcionarios y un sacerdote depositaron tu cadáver al pie de los gusanos, sólo las Hermanas … Leer más