
La familia de Víctor Jara, asesinado entre el 15 y 16 de septiembre de 1973, hace exactamente 40 años, denunció a Pedro Barrientos Núñez, ex oficial del ejército chileno y residente en Deltona, Estados Unidos, como ejecutor de ese crimen, según informaron sus representantes legales.



Antes:
El entonces brigadier general Juan Emilio Cheyre Espinosa adhirió a un “Acuerdo Solemne” de complicidad y obediencia al “capitán general” Augusto Pinochet renovado por 44 “brigadieres generales” el viernes 5 de enero de 1996. Los generales fueron convocados para suscribir una suerte de escritura de ese pacto por el entonces “mayor general”


Bernardo Leighton Guzmán, uno de los principales dirigentes históricos de la Falange Nacional y la DC, supo temprano el martes 11 de septiembre de 1973 que había comenzado el golpe. Estaba en su casa de calle Martín de Zamora y parecía ser uno de los pocos dirigentes políticos de la DC que no sabía el secreto. Ese día sería derrocado Salvador Allende y todo el poder militar y policial buscaría un resultado inmediato sin detenerse ante el derramamiento de sangre.
La marcha convocada por la Asamblea Nacional por los Derechos Humanos en conmemoración de los 40 años del golpe de Estado adquirió un carácter inusitadamente masivo, algo que los dirigentes atribuyen al clima que se ha generado a cuatro décadas del quiebre institucional.