Madrid.- La economía española vivió una nueva jornada negra. El informe de Moodys –que se conoció ayer a las once y media de la noche, hora española–, en el que se rebajó la calificación de la deuda española situándola al borde del bono basura
provocó una caída bursátil de los principales valores financieros y, lo más grave, una escalada en el valor de la prima de riesgo, que cerró a 543 puntos. El ministro de Economía español, Luis de Guindos, reconoció que la situación es insostenible
, mientras que el mandatario español, Mariano Rajoy, volvió a guardar silencio y a evadir las preguntas de los periodistas.
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