
Los datos en los que se basa la declaración de emergencia internacional por el virus zika son sorprendentes. No por los riesgos que la expansión que este virus implicaría, sino por la falta de evidencias para motivar tan grandilocuente declaración por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ante una enfermedad leve, con muy escasos indicios de conexión con dolencias más serias y sin pruebas científicas de ello. Para suplir estas ausencias, agrega que como el vector de la enfermedad –el mosquito Aedes Aegypti– es también vector de dengue y chikungunya, se está atacando las tres.
El estado de Veracruz ya es un campo minado. Con la confirmación del asesinato de la periodista de Orizaba Anabel Flores Salazar, quien fue sustraída de su domicilio cuando dormía con su pequeño hijo recién nacido y su hijo de 4 años edad la madrugada del 8 de febrero. Este repugnante hecho, ha sido nuevamente un revés para quienes ejercemos el periodismo no oficial en la entidad veracruzana. Es un grado de impotencia que inunda y que provoca invocar la real justicia divina –si existe- y el pase de factura a esos seres putrefactos que no reparan en matar por placer


Al menos 2 mil 297 periodistas han muerto de forma violenta en el mundo desde 1990, incluidos 112 el año pasado, indicó este miércoles la Federación Internacional de Periodistas (FIP), con sede en Bruselas, en su informe anual.


