La palabra correcta es…. HAMBRUNA. Esto es lo que está sucediendo en el Cuerno de África, se llama así, HAMBRUNA, HAMBRE, eso está más allá de la miseria misma. Somalía, uno de los países más pobres del planeta soporta una lacra de crueldad extrema, y que no tiene absolutamente nada que ver con discursos celestiales, ni parábolas, ni ayunos, ni paseos a la luz de la luna por los jardines del profeta.
Lo que vivimos en estos días es un trance histórico. Si hace diez o cinco años hubiésemos afirmado que el dólar es una moneda en decadencia, que el déficit de Estados Unidos está al nivel de las economías tercermundistas de las últimas décadas del siglo pasado o que la gran potencia imperial de los últimos dos siglos estuvo al borde de la cesación de pagos simplemente nuestros lectores nos hubiesen calificados como dementes.
Estados Unidos perdió la categoría de país más solvente del mundo. Por primera vez, los bonos avalados por el Tesoro de ese país fueron degradados. Y aunque se mantuvieron con la calificación de
Hoy por la mañana alguna prensa, -no encontrando nada que decir a propósito del enésimo descalabro de las Bolsas planetarias-, tituló: “La economía estadounidense creó 117 mil empleos en julio”. ¿Y ahí? Si se trataba de encontrar algo que le levante el ánimo a Piñera y a Larraín, su ministro de Hacienda, se quedaron cortos.
La economía en Europa se detuvo, afirmó el presidente del Banco Central Europeo (