El diferencial se dispara después de la jornada negra del viernes. El interés del bono a diez años supera el 7,5%. La espiral negativa de la deuda española arrastra también a la italiana y tumba las bolsas europeas. El Ibex arranca en rojo y sus pérdidas llegan a superar el 5% aunque pasada la media sesión se relaja y cede algo menos de un 3%. El ministro de Economía, Luis De Guindos, descarta un rescate soberano de España.
Los aliados del Gobierno de la canciller alemana, Angela Merkel, retomaron ayer la presión sobre Grecia al afirmar que un eventual abandono de la zona euro «ya no causa espanto», entre rumores en medios alemanes de que el FMI abandonará a su suerte al país heleno.
El Gobierno de Grecia solicitó este martes a la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) un nuevo crédito de tres mil 100 millones de euros (tres mil 800 millones de dólares) para cubrir el vencimiento de un bono cuyo acreedor es el Banco Central Europeo.
A pesar de que la crisis no cede y sus efectos se propagan cada vez más a todas las sociedades, los bancos mantienen sus formas de operación y la regulación que los rige está prácticamente de rodillas. Los incentivos y las responsabilidades en ese sector siguen siendo los mismos de antes de la crisis.
A quienes todavía creen en las extravagantes teorías económicas relativas a los salarios, -particularmente en la “ley de la oferta y la demanda” aplicada al trabajo humano-, el Cotidiano del Pueblo, diario fundado por Mao Tsé Tung que sigue siendo el órgano oficial del Partido Comunista chino, les ofrece una magistral lección de capitalismo en su edición del 14 de julio.
Hubiese podido llamarla “economía de la superstición”, o aún “economía religiosa” o “metafísica”, pero dejémosla en “chamánica”, paso a explicar por qué.
No pretendo ser el primero que se refirió a los banqueros con este calificativo necesario y suficiente. Me parece recordar que John Kenneth Galbraith también les llamó algo parecido en su libro “The Great Crash” en el que relata el desastre de 1929 y la Gran Depresión.
La agencia de calificación financiera Moody’s recortó el lunes la nota de la deuda de 28 bancos españoles y dos emisores de crédito, tras la decisión de España de oficializar su petición de
El coeditor del Financial Times en Londres y columnista estrella del Spiegel en Hamburgo sale al paso de la locura dominante.
La crisis financiera europea no tiene fondo y apunta hacia el cumplimiento de las predicciones más extremas, aquellas censuradas por la gran prensa y negadas, cual comentario insano, por financistas y gobernantes. Pero en un mundo enloquecido, controlado por los mercados y toda laya de especuladores, las únicas posibles verdades hay que sondearlas entre algunos académicos honestos, entre activistas e imparciales observadores. En la superficie, en los medios de comunicación corporativos, la información fluye con el mismo sesgo e interés que un aviso publicitario.