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Agosto 19, 2026

Apagón cultural y la culpa del tomate

Don Francisco Reyes anda en eso: la no exclusión
¿Cuándo se supone que empezaría la no exclusión? Cierto que Francisco Reyes tiene coraje. Es respetable su idea política pero, sin embargo, no se da cuenta que cayó en una red llena de intrigas y sinsabores.
 
 

Los artistas comprometidos con la sociedad chilena son tantos y con diversas ideologías; eso no debemos esconderlo. La realidad, lamentablemente, después de tantos años de concertación, aparece como la propaganda del mes.

He leído tanto sobre las exclusiones, he sido parte de los exclusos, pero, nunca he creído en la buena fe de los candidatos que se ponen sensibles y juran “patria y muerte” por el bien del arte chileno.

Muchos artistas han dejado la patria.

En Europa he conocido a tantos de ellos. Andan repartidos en París, Barcelona, Bélgica y en los países nórdicos: otros en Rusia u en los países ex socialistas. La exclusión existe y continuará existiendo. Es patético que se prometan revoluciones culturales cuando no hay medios para ayudar a los nuevos talentos de la patria.

Ingresar a los comandos de arte es regio, es descueve, es de orgasmo pero no da garantía a los artistas sino que alarga el desamparo cultural y, al mismo tiempo es firmar por una continuación del “apagón cultural”.

El paso que ha dado don Francisco Reyes puede ser, para él y los que lo apoyan, como jugar a la “ruleta rusa”. No se da cuenta que no se encuentra en un papel de una comedia barata de la tele  sino que toma la guaripola para representar a los exclusos. Cierto que se ha dado un nombre con eso de. “Dónde está Elisa”. Una comedia que no representa la cultura de Chile sino que abre heridas del pasado. “Dónde están los desaparecido”, es la otra realidad porque, carajo, un poco de conciencia se debe tener al jugar un papel tan amargo que, al mismo tiempo, trata de presentar como una cosa puramente casual. Falta tan poco para las elecciones y todavía andan proclamando cambios. Nunca ha llegado el tren hasta Punta Arenas… todos lo saben, pero los candidatos son capaces hasta de ofrecer eso.

En fin, los artistas, al menos es lo que he conversado con muchos de ellos en los escenarios de Europa, no se sienten representados por un actor sino que es el pueblo que los representa. Tienen razón. Es mejor llegar unos meses más tarde a un escenario que escuchar: “esa carrera está copada y usted deberá esperar sus cuatro años”.

Si llegaremos a estudiar los gastos de cultura que tuvo Freí en su mandato, pues, es mejor dedicarse a la hípica y dejar el arte para las próximas generaciones.

Creo que don Francisco Reyes no debe, en caso leyera el articulo, tomarlo como una cosa personal. Todo Chile se encuentra a disposición de su patria y no de unos candidatos que ya han pasado de moda.

El papel político, se quiera o no, se toma desde el momento que un chileno nace. Son sus derechos constitucionales. Para entrar al mundo de la política pues no es necesario una campaña tan acantinflada sino que son los hombres, los trabajadores, los intelectuales, las mujeres y los jóvenes que proclaman sus candidatos y no una llamada de teléfono.

Es la diferencia que hace la diferencia, don Francisco, y, quiera la buena fortuna, que un día haga una campaña por los desaparecidos chilenos y proclame el día de la verdad  en memoria de todos los camaradas que fueron asesinados y hechos desaparecer en un Chile que ha convertido el arte en una parcela para regios dejando fuera a la mayoría del pueblo.

Godosky