Nueva York.- Las grandes empresas financieras rescatadas este año con cientos de miles de millones de dólares de subsidios públicos están por pagar a sus ejecutivos las bonificaciones más grandes de la historia, mientras la tasa de desempleo llegó a su nivel más alto en un cuarto de siglo, y uno de cada seis estadunidenses vive hoy en la pobreza.
Por otro lado, el New York Times reporta que una mujer que antes era directora de un albergue para los sin techo se quedó sin casa y ahora vive en un albergue, junto con millones más. Para millones de estadunidenses no hay nada que celebrar, y no fueron invitados a la fiesta que ellos pagaron. Todo esto ha generado un gran problema político para el gobierno de Obama, pues la percepción es que mientras los más ricos se felicitan por su gran fortuna y tentativamente proclaman el fin de la crisis, para casi todos los demás la cosa está peor.
A lo anterior se agrega que el crédito a empresas medianas y pequeñas aún no fluye, el gobierno continúa absorbiendo bancos medianos y pequeños en quiebra por todo el país, los gobiernos estatales siguen al borde de la bancarrota y hay más hambre que nunca (36 millones de estadunidenses dependen de la asistencia federal para alimentarse).
Wall Street se burla mientras se abandona a los pobres
Un nuevo informe de la Academia Nacional de Ciencias difundido esta semana y que aplica una fórmula revisada, supuestamente más precisa, revela que uno de cada seis estadunidenses ahora vive en la pobreza. El nuevo cálculo de 47.4 millones en condiciones de pobreza agrega 7 millones más al número oficial reportado por el censo.
En contraste, la generosidad del gobierno con los ricos parece mayor de lo anunciado. Nomi Prins, experta financiera que trabajó en Wall Street, informa en The Nation que el programa federal para el rescate financiero de 700 mil millones es sólo una fracción del subsidio federal al sector financiero, el cual calcula suma un total de 17.5 billones de dólares.
Además de una tasa de desempleo de casi 10 por ciento (llega a más de 16 por ciento si se combina con el subempleo), unos 7.5 millones de hogares están en juicio hipotecario (nivel sin precedente), y ya se había registrado un incremento de 34 por ciento en bancarrotas personales entre enero y junio de este año, comparado con el anterior.
Además de una tasa de desempleo de casi 10 por ciento (llega a más de 16 por ciento si se combina con el subempleo), unos 7.5 millones de hogares están en juicio hipotecario (nivel sin precedente), y ya se había registrado un incremento de 34 por ciento en bancarrotas personales entre enero y junio de este año, comparado con el anterior.
Además de una tasa de desempleo de casi 10 por ciento (llega a más de 16 por ciento si se combina con el subempleo), unos 7.5 millones de hogares están en juicio hipotecario (nivel sin precedente), y ya se había registrado un incremento de 34 por ciento en bancarrotas personales entre enero y junio de este año, comparado con el anterior.
