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Agosto 18, 2026

La mano de Fátima: un grito en contra de la intolerancia

Hace unas semanas se publicó “La mano de Fátima” segundo libro de Idelfonso Falcones, autor de “La catedral del Mar”.
 
La Mano de Fátima relata la historia de la numerosa e irreductible comunidad musulmana que se formo en Andalucía luego de la capitulación del 2 de enero de 1492, que  aunque debieron bautizarse, muchos de ellos continuaron ligados profundamente al Islam.

Lo anterior, provocó que dos veces en la alta Andalucía, específicamente en Las Alpujarras, Granada, estallaran dos sublevaciones (la primera de diciembre de 1449 a abril de 1501 y la segunda de diciembre a 1568 a noviembre de 1570) que fueron el símbolo de resistencia de una civilización frente a otra,  donde la comunidad morisca no permanece pasiva, sino que ayuda todo lo que puede a los que luchan contra el señor cristiano. Además es la historia de Hernando Ruiz, quien como nuevo cristiano debió vivir entre dos culturas, dos religiones y dos modos de vida diferentes que pugnaban por imponerse en la vida del protagonista.
 
El libro presenta un tema actual, ya que el desprecio y las violaciones de los derechos humanos, en especial de la libertad de expresión, de culto o convicción siguen provocando guerras y grandes sufrimientos, en la humanidad.  Una de las cosas que se plantean es el peligro de los Estados con religión oficial porque esto lleva al desmedro del respeto, tolerancia y sana convivencia con las minorías existentes en un país. En los últimos años, palabras como fundamentalismo, integrismo, tolerancia, etc, han adquirido una actualidad tal que las oímos en boca de periodistas, políticos, personalidades religiosas… Raro es el día que no las encontramos de una manera u otra en el diario. Y  ello, si bien delata que la tolerancia como valor ha llegado a calar hondo en el hombre  democrático, también muestra que está amenazada por múltiples peligros. Ahora bien, siempre se ha creído que el fundamentalismo es inherente al ámbito religioso ya que es lo que a primera vista apreciamos cuando recordamos las cruzadas del pasado, el radicalismo predestinacionista de los calvinistas y el antiliberalismo de la Iglesia del siglo XIX; cuando vemos los conflictos entre palestinos y judíos, entre chiítas y sunitas en Pakistán, entre hindús y musulmanes en la India, la guerra de Bosnia  entre otros muchos problemas existentes. Sin embargo, nos encontramos con ella en situaciones de racismo o de cualquier tipo de intolerancia que se de actualmente.
 
El problema del diálogo interreligioso que se muestra en el libro, no es debido tanto a las diferencias entre ambas religiones sino que el  Cristianismo y el  Islam hablan desde paradigmas diferentes  y ambos han tratados de legitimar cualquier método de evangelización incluyendo la fuerza legitimando, incluso la guerra santa. La solución a los problemas ocasionados por el deseo de expansión del Islam y del cristianismo no está en una renuncia a la predicación sino en un respeto por lo otro, lo diferente. Pero dialogar no es fácil. Para ver la verdad que hay en el discurso de los demás es preciso que abandonemos por un instante nuestro punto de vista para ponernos en el lugar del otro Eso es lo que ve Hernando cuando medita sobre su matrimonio con Rafaela al ver el legado que ambas religiones daban a sus hijos y que se convertiría en la base de nuestra cultura.  A pesar de que en “La mano… se extraña una prosa más ligera que no distraiga la atención del lector con el exceso de detalles históricos que por momentos ahoga a quien sigue la trama, el libro atrapa y lleva a reflexionar sobre un problema que es tan actual y tan difícil solución.