De nuevo en este país hay una controversia, en la que participan los sectores más recalcitrantes de Chile: me refiero a la píldora del día después. Por haber trabajado 30 años en el Servicio Nacional de Salud, soy conocedora del tema. Como bien lo sabe la comunidad, a este servicio acuden solicitando atención los sectores más desposeídos económicamente, los que no pueden cancelar una consulta ni menos aún atenderse en una clínica privada.
Durante mi vida laboral, pude ser testigo de las tragedias más grandes de nuestras sufridas mujeres del pueblo, al no contar con ningún método efectivo para planificar su familia, y por supuesto recurrían al aborto poniendo en peligro sus vidas y muchas de ellas fallecían al solicitar atención a inescrupulosas personas que hacían estas maniobras sin tener conocimientos y por un mínimo costo. Pero lo más trágico era el caso de las que no tenían apoyo alguno para suprimir su embarazo y personalmente usaban los métodos más primitivos para abortar, aconsejadas por comadres que habían sufrido el mismo problema.
No estoy de acuerdo con aborto, pero ¿cómo ayudar a estos sectores absolutamente marginales? los maridos cesantes, con cinco, seis niños desnutridos, en esos casos un embarazo era para ellas una verdadera maldición. Por eso la justas protestas ante la decisión del Tribunal Constitucional de no entregar la píldora a las mujeres pobres. No tienen en cuenta lo que significa esto para estos sectores, una medida como ésta en el siglo 21 nos hace aparecer como uno de los países más discriminatorios y atrasados del mundo.
María Eugenia Navia . Ex funcionaria de Salud
djolmo_1884@hotmail.com
No estoy de acuerdo con aborto, pero ¿cómo ayudar a estos sectores absolutamente marginales? los maridos cesantes, con cinco, seis niños desnutridos, en esos casos un embarazo era para ellas una verdadera maldición. Por eso la justas protestas ante la decisión del Tribunal Constitucional de no entregar la píldora a las mujeres pobres. No tienen en cuenta lo que significa esto para estos sectores, una medida como ésta en el siglo 21 nos hace aparecer como uno de los países más discriminatorios y atrasados del mundo.
María Eugenia Navia . Ex funcionaria de Salud
djolmo_1884@hotmail.com
