Que no exista derecho real a huelga y que la negociación colectiva sea un pálido ejercicio de participación que generalmente termina en pingues beneficios o represión y discriminación, como ha sucedido –entre otros- con los trabajadores salmoneros en el sur del país, es algo que no puede seguir mirándose en silencio.
Estos y otros problemas afectan a muchos compatriotas y a sus grupos familiares, pero no son privativos nuestros, también los sufren cientos de millones de ciudadanos en otros países del mundo. Así nos sorprende un nuevo Primero de Mayo, con el agravante que la crisis en el movimiento sindical de nuestro país se ha profundizado. Aquellas denuncias que por años se vinieron haciendo respecto de los movimientos financieros entre parte de la dirección sindical (que para efectos de prebendas y coimas no distingue color político) y los gobiernos de turno, comienzan a quedar al desnudo.
Cuando denunciamos la corrupción nos dijeron que eran casos aislados, cuando exigimos respuestas a las denuncias que se publicaban nos ganamos querellas. Lamentablemente los hechos nos están dando la razón.
Desde distintas regiones del país y también de Santiago, llegan reiteradas denuncias referidas a dirigentes y ex dirigentes sindicales que mutaron a “asesores” y en alianza con abogados ofrecen honorarios preferenciales para negociar colectivamente. Otros con mayor descaro se anuncian como asesores de una organización y ofrecen sus honorarios de una región a otra, con el aval de “dirigentes amigos”. En algunas organizaciones los dirigentes asesoran cobrando también su comisión. Nadie quiere quedar afuera del negocio.
¿Como fue a cambiar tanto el orden de las prioridades, como fueron olvidándose tantos sufrimientos y padecimientos de los trabajadores hasta llegar a transformarlos en algo decorativo, simple materia prima para la gestión y obtención de aportes económicos y dadivas de todo tipo?
¿ Habrá pasado por la mente de quienes dictaron las normas de probidad y moral sindical, que las cosas podrían tener un vuelco de tal magnitud y que en vez de servir a la clase algunos terminarían sirviéndose de ella?
Es cierto, los hechos que mencionamos no son aún una constante en la gestión sindical, pero si no damos un vuelco lo serán y los grandes perdedores serán los trabajadores.
Por eso en una fecha tan importante como esta es una obligación el análisis y la propuesta. Hay que partir por deja en claro que no se celebra ni la Fiesta ni el día del Trabajo o los Trabajadores. Se conmemora el Día Internacional de los Trabajadores y desde esta verdad deben asumirse y reiterarse los compromisos con la clase.
En el Programa de Gobierno de la Concertación de Partidos por la Democracia, presentado al pueblo de Chile el año 1989, se prometió, entre otras cosas, a los trabajadores:
– Reconocer que solo las organizaciones sindicales (sindicatos, federaciones y confederaciones) sean contraparte de los convenios y contratos colectivos.
– Reconocimiento a las federaciones y confederaciones del derecho a suscribir convenios y contratos colectivos.
– Todo termino de contrato deberá originarse en una causa legal, apoyada en fundamentos de hecho, y en el caso que corresponda pagar indemnización, esta será equivalente a un mes de remuneraciones por cada año de servicio y fracción de seis meses, sin limite.
A casi 20 años de ese primer Programa, no se han producido cambios sustanciales al Código y la “explosión de organización ” que se auguraba está lejos de ser una realidad, mas bien se vive un proceso inverso. Si bien es cierto aumentó el número de sindicatos (a fines de 2006 es de 19.883, en 1973 era de 6.697), bajó considerablemente el numero de sindicalizados. ( en 1973 casi un millón cien mil, a fines de 2006 llega a 703.706, incluyendo aquí padrones adulterados y muchos sindicatos de interempresa).
Nosotros no nos perdemos en el análisis. Así como tenemos claro que nunca la derecha podrá dar respuesta a nuestras demandas de dignificación, también nos queda claro que ni en el centro ni en la izquierda los problemas de los trabajadores son una preocupación verdadera. Solo se recuerdan de nuestra existencia cuando requieren los votos para seguir apernados en sus cargos.
Nadie podría decir que nada se ha hecho en este tiempo, pero muy pocos han dado cuenta de los enormes errores en algunas reformas laborales, como aquella que legalizó la polifuncionalidad, o la que permite contratos de tiempo parcial con tantos turnos como el patrón requiera y el solo requisito de avisarlos con una semana de anticipación.
Por eso y mas allá de las demandas históricas, a 122 años de producidos los hechos que dieron lugar al Día Internacional de los Trabajadores reclamos para nuestra clase trabajadora:
* Pago de sueldos cada 30 días
* Pago inmediato y total de la indemnización por años de servicio, sin tope de años y sin el descuento del seguro de cesantía,
* Colación, locomoción y uniformes para todos los trabajadores, independiente del tipo de contrato,
* Fijar como punto inicial de negociación colectiva los beneficios adquiridos, incluyendo reajuste semestral según IPC y a quienes hayan ingresado al sindicato hasta el día anterior a la presentación del proyecto
* Gratificación garantizada anual de 4,75 ingresos mínimos pagada en doceavos
* No más declaración y no pago de nuestros dineros en la AFP y el Seguro de Cesantía.
Manuel Ahumada Lillo
Presidente CGT MOSICAM
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