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Agosto 18, 2026

Clinton se acerca a Obama

En el minimartes, Clinton logró evitar una derrota definitiva en las primarias demócratas. Se repartió con Obama los pequeños estados, Rhode Island para ella y Vermont para él, y le ganó en Ohio y Tejas, en este último estado por una estrecha mayoría. La explicación es que recuperó su porcentaje de votos entre los varones blancos, algo más de 50%, en especial, el de los obreros industriales de Ohio, y que Obama no logró conquistar a los latinos en Texas, salvo a los jóvenes más educados.  Sin embargo, Obama mantiene la mayoría en delegados electos, como consecuencia del sistema electoral proporcional de los demócratas y a que, en el caso de Tejas, un tercio son elegidos por asambleas partidistas, sistema que favorece a los candidatos que logran una mayor movilización de voluntarios, uno de los grandes méritos de Obama.

De nuevo, en las primarias demócratas hubo una altísima participación ciudadana, que hasta ahora dobla a la republicana.

Los republicanos por su parte ya tienen candidato, el senador McCain, quien necesita atraer el voto de la derecha religiosa. El apoyo público de Bush le ayuda a lograrlo, pero a la vez, puede ser el beso de la muerte, debido al alto nivel de impopularidad del presidente en la población en general.

Algunos temen una lucha fratricidia entre los demócratas. Cierto, los Clinton son bastante duros y no dudan en hacer ataques turbios. Con todo, así es la política norteamericana que impuso la derecha hace algunas décadas, y si Obama llega a ser el candidato, sufrirá esos ataques de parte de los republicanos, quienes por lo demás ya comenzaron a hacerlo. Por consiguiente, le hace bien ser entrenado por Clinton. Y de ser ella la candidata, tiene una larga experiencia en ese tipo de confrontaciones.

En otras palabras, Obama, que sigue encabezando el lote, no está rodeado por los flancos, sino por una competidora, Clinton, y un rival, McCain, que lo atacan con argumentos similares, pero con distintos grados intensidad, fundamentalmente su inexperiencia y un supuesto discurso no “propositivo”.

Al respecto hay que tener presente que el discurso de Obama es más bien una prédica, con frases cortas y rítmicas, que inspiran, típico de los pastores religiosos afroamericanos, mientras que el de Clinton es “cosista” en nuestro lenguaje. Sin embargo, basta recurrir a los sitios en internet de los candidatos para descubrir que Obama tiene un detallado y pragmático programa, que es ligeramente diferente al de Clinton, pero que la distancia entre ambos es mucho menor que la que tienen con McCain.

De las proposiciones concretas de los dos candidatos demócratas, en política nacional, destacan: (1) la extensión del seguro de salud, hacerlo obligatorio en el caso de Clinton; (2) volver a la progresión en el impuesto a la renta y, en el caso de Obama, además, eliminarlo para los salarios; (3) enfocar el gasto público en inversiones en reconstrucción de la infraestructura física, las ciencias médicas, las energías renovables y otros sectores con alto valor agregado, con bancos de fomento en el caso de Obama, y (4) suprimir los resquicios (elusiones en nuestro lenguaje) y la disminución de tasas tributarias que estableció la actual administración en beneficio de las grandes empresas y personas con mayores ingresos.

Si bien Obama y Clinton critican el acuerdo de libre comercio de América del Norte, se limitan a proponer renegociarlo en términos bastante vagos. Según los cínicos, tienen el mismo problema que los republicanos con el aborto; para ser elegidos, tienen que oponerse, pero para gobernar, es imposible suprimirlos. Por ello, destacan que proponen, en términos concretos, derogar los incentivos tributarios a las inversiones en el extranjero y, en el caso de Obama, además, traspasarlos a las inversiones en el país.

Por su parte McCain, quien no es muy ducho en estas materias, hasta ahora se limita a repetir la monserga republicana, menos impuestos, menos gasto público y menos regulaciones, ¡viva el libre mercado!, con inyecciones estatales para enfrentar las crisis y salvar el mercado (y de paso a quienes cuya codicia causó la crisis).

En materias internacionales, Clinton es demasiado cauta y solamente resalta que tiene experiencia para enfrentar un mundo peligroso. Los tres están de acuerdo en desarrollar una política en contra del cambio climático, lo que es un gran avance. Cerrar Guantánamo y prohibir las simulaciones de ahogo de los prisioneros han sido mencionadas expresamente por Obama y McCain. También parece haber consenso en materias de inmigración.

Con todo, también hay fuertes desacuerdos, en especial entre McCain y Obama. Obama sostiene que retirará lo antes posibles las tropas de Iraq, mientras que McCain sostiene que las mantendrá, de ser necesario, por 100 años. Y a Obama lo acusan de ingenuo, sus dos rivales, porque quiere conversar no solamente con los amigos sino también con los enemigos.

En cuanto a las encuestas, todavía no las hay después de las primarias del cuatro de marzo. Con todo, hasta ese momento, Obama superaba a Clinton por alrededor de cuatro puntos porcentuales, y ambos a McCain, por seis puntos Obama y cinco Clinton.

En todo caso, la pretensión de Clinton de ser nominada gracias al apoyo de los delegados por derecho propio (los superdelegados) y el reconocimiento de las primarias en Florida y Michigan, que fueron prohibidas por el Partido Demócrata, es decir, por secretaría, es absurda. Por consiguiente, las próximas primarias y asambleas partidistas, que también podrían realizarse en los estados recién mencionados, son fundamentales.