Santiago.- La Presidenta Michelle Bachelet, encabezó esta mañana la inauguración de la reunión del Consejo Internacional Socialista (IS), ocasión que reiteró su más enérgico rechazo a las faltas de probidad en el servicio público, ya sea en ámbitos políticos como de gobierno. “Es inaceptable y me indignan las faltas a la ética pública, que desacreditan nuestra principal arma de justicia, que es precisamente la labor política”, afirmó. Añadió además que “estos actos no se condicen y degradan la acción pública, al ponerla al servicio de intereses particulares o corporativos”.
Al respecto, expresó que este fenómeno se debe “combatir con toda nuestra fuerza. Y lo debemos hacer, precisamente, en honor a nuestros próceres, a nuestros mártires, a los miles de trabajadores y trabajadoras que han dado la vida por un mundo mejor. Y con la misma severidad si aparece entre los progresistas que si aparece entre nuestros adversarios”, subrayó.
Durante su intervención, la Jefa de Estado insistió en la necesidad de fortalecer éticamente a las organizaciones políticas, “no pueden convertirse en meros instrumentos para conquistar, conservar o acrecentar el poder, ni en mecanismos opacos de la promoción y del veto”.
A la actividad, realizada en el hotel Sheraton asistieron, entre otras autoridades, el Presidente de Costa Rica, Oscar Arias; el ex Presidente Ricardo Lagos, el Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza; el presidente de la Internacional Socialista IS, George Papandreau y el secretario General IS, Luis Ayala.
Participaron además los presidentes del Partido Socialista, Camilo Escalona; del PPD, Sergio Bitar, y del Partido Radical, José Antonio Gómez. Estuvieron también presentes parlamentarios y dirigentes nacionales e internacionales.
En la oportunidad, la Mandataria destacó la labor de la Internacional Socialista, organización que ha representado desde hace 55 años uno de los más exitosos esfuerzos de convergencia de las fuerzas políticas progresistas en el mundo. “Donde haya justicia, allí estamos los progresistas”, subrayó la Mandataria, y agregó que los progresistas “no tenemos cuentas pendientes con la historia”.
Asimismo, expresó que “hemos aportado a la política los más nobles ideales de igualdad y progreso social, siempre del lado de la libertad, de los débiles, discriminados, y los más pobres”.
Y en todo ese esfuerzo, expresó la Presidenta, “los socialistas, los socialdemócratas y los laboristas, los progresistas del mundo, hemos mantenido el diálogo entre nosotros. Hemos construido un gran referente democrático y plural donde nos presentamos al mundo. La Internacional Socialista se siente orgullosa de su historia”.
Recordó que esta entidad surgió en los años más duros de la guerra fría, “cuando las fuerzas antagónicas del Stalinismo y el Macarthysmo parecían condenar al planeta a una división permanente que cerraba los espacios a las políticas progresistas y democráticas”.
Dijo además que esta organización supo “contribuir decisivamente al surgimiento de una realidad global muy distinta, en la cual el ejercicio de la ciudadanía, la persecución de la prosperidad y de la justicia social, y la cooperación internacional para el desarrollo y la paz, se instalarían en el centro de la agenda”.
Al respecto, manifestó que parte de la sabiduría del progresismo ha radicado, también, en su voluntad y capacidad para generar grandes acuerdos. Detalló que “parte de los logros que se alcanzaron en esos procesos, fueron el fruto de la concertación de socialistas, socialdemócratas y laboristas, con otros sectores, que desde sus propias tradiciones ideológicas y distintas experiencias sociales y políticas, coincidieron con nosotros en una perspectiva compartida de progreso democrático y social”.
Ejemplo de ello, dijo, es el caso de Chile. Mencionó que “en la reconstrucción de la vida republicana después de la dictadura, se confluyó con otra vertiente, como es el humanismo cristiano y democrático”.
La Jefa de Estado expresó que en la actualidad, se ha llegado a tener los recursos económicos, técnicos y científicos que hacen posible, por primera vez, asegurar el bienestar de toda la humanidad. Por eso mismo, dijo, “cada día resultan más injustificables las extremas desigualdades que caracterizan al mundo actual”.
