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Agosto 18, 2026

Fraternidad: Mi compadre Carlos

Yo no conozco ningún gallo que sea más buena gente que mi compadre Carlos. Nunca lo llamo así –  compadre o mi compadre -, a pesar de que en efecto somos compadres. Debe ser porque siento que él es el compadre de todos. Donde lo veo, está metido en alguna acción que consiste en ayudar a alguien. Tiene una rigurosidad impecable para actuar, si es necesario se levanta de madrugada o realiza cualquier prueba imposible por estar en el lugar de los hechos. Para mí es un misterio, la forma en que se entera de que alguien esté necesitando ayuda.

Para más remate, ayuda porque sí. Nunca he visto escrito en su pecho la leyenda “yo ayudo”, ni he sabido que se embriague con las lágrimas de la congoja. Él desaparece a la hora de los aplausos.
 
Todo el mundo debería tener un compadre Carlos, yo no sé por qué no es así. La vida sería más amable.
 
Y qué le vamos a hacer. Parece que la historia colectiva se escribe en otro formato.
 
 
René Dintrans