Cientos de personas comenzaron a levantar barricadas en la capital Puerto Príncipe este miércoles, luego que en la víspera un canal de televisión mostrara votos de la pasada elección en medio de la basura.La elección presidencial y legislativa del pasado 7 de febrero en Haití queda cada día más desacreditada, a pesar del esfuerzo de Naciones Unidas (ONU), mientras el país se hunde en el caos y la violencia.
El gobierno provisional anunció que revisará los escrutinios, después que René Preval denunció un fraude electoral que le impidió obtener la mayoría absoluta.
A Preval se le reconoce un 48,6 por ciento de los sufragios, mientras sus partidarios se lanzaron a protestar a las calles exigiendo se le reconozca como el nuevo presidente de Haití.
Ante crecientes temores de violencia callejera, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas renovó la permanencia de los cascos azules en haití hasta el 15 de agosto.
La noche del pasado martes un canal de televisión local exhibió imágenes de urnas con miles de votos emitidos en esas elecciones, escondidos entre montones de basura. Telmax comenzó a exhibir las imágenes sin sonido ni comentario alguno, y posteriormente transmitió el testimonio de supuestos testigos quienes vieron cómo esas urnas eran arrojadas a la basura el mismo día de los comicios.
Inmediatamente, los diferentes organismos e instituciones nacionales e internacionales implicados en el proceso electoral comenzaron a dar explicaciones, hacer confesiones y traspasarse la responsabilidad.
Al mismo tiempo, cientos de personas se lanzaban a las calles de Puerto Príncipe y ante la ausencia total de policía y tropas de la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah) comenzaron a improvisar barricadas y a prepararse para amanecer en pie de guerra.
En un recorrido nocturno por la ciudad, reporteros locales pudieron observar cómo grupos de cientos de personas, algunas armadas con machetes, se movían con agitación de un punto a otro de la ciudad.
El portavoz de Minustah, David Wimhurst, admitió luego de la difusión de las imágenes que el día de las elecciones al menos en nueve centros de votación de diferentes zonas del país se pudieron extraviar muchas urnas.
Según Wimhurst, en esos centros de votación se produjeron violentos disturbios que impidieron a Minustah controlar su seguridad, a pesar de que esa era su responsabilidad.
Las urnas fueron incendiadas o destruidas en algunos lugares donde hubo desorden durante el día de las elecciones, añadió Pradel.
El presidente del CEP, Max Mathurin declaró que está sorprendido después de ver las imágenes de los votos en la basura. Habrá que pedirle explicaciones a Minustah, ya que sus tropas estaban encargadas de las seguridad en los centros de votación, subrayó.