La crisis económico-financiera de 2007-2008 estremeció losfundamentos de la economía capitalista (ésta es su modo de producción) y del neoliberalismo (éste es su expresión política). La tesis básica era dar primacía al mercado, a la libre iniciativa, a la acumulación privada, a la lógica de la competición, en detrimento de la lógica de la cooperación y a un Estado mínimo. El lema en Wall Street de Nueva York era: “Greed is good”, la codicia es buena. Quien mira desde una perspectiva mínimamente ética ya podía saber que un sistema montado sobre un vicio (codicia) y no sobre una virtud (bien común) jamás podría resultar bien. Un día se derrumbaría.
En el primer semestre de 1978, en las oficinas de Odeplan y dirigidos por Roberto Kelly, un grupo de jóvenes economistas trabajó por varios meses en un plan para reformar el sistema de previsión chileno. Cuando estuvo terminado, fue difundido entre los miembros de la Junta Militar y los ministros. Hubo algunas reacciones indignadas. 
Ante el escándalo de las pensiones en Gendarmería, cuya prima dona es la cónyuge del presidente de la cámara de diputados de jactanciosa e inmerecida autodenominación socialista, se interpela a la ministra de Justicia. Un parlamentario correligionario del marido le da amplio respaldo a la ministra, los ciudadanos corean “sinvergüenza”, el marido ordena desalojar con la policía la sala. El correligionario espeta “fuera viejas culias”. A ningún parlamentario se le pasa por la cabeza eso de la comisión de ética, la señora Pascual, celosa y mediática cumplidora de sus labores en la guerra de los sexos, tampoco atina a decir nada, ante el evidente insulto a un género al cual ella defiende y a partir de lo cual se llena los bolsillos.

El ministro en visita extraordinaria para causas por violaciones a los derechos humanos de la Corte de Apelaciones de Santiago, Mario Carroza, dictó auto de procesamiento en contra de tres ex agentes de la Central Nacional de Informaciones (CNI), por su responsabilidad en el delito de homicidio calificado de Guillermo Enrique Rodríguez Solís, ilícito perpetrado en diciembre de 1988, en el centro de la ciudad.
La Corte de Apelaciones de Santiago acogió 14 recursos de protección presentados en contra del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) por víctimas que figuran en la recopilación de la Comisión de Prisión Política y Tortura o Comisión Valech.