
Belén, una niña de 11 años que tiene un embarazo de más de tres meses, permanente violada por su padrastro, constituye un símbolo de un Chile bipolar: por un lado, ostentoso y millonario, de autos de lujo – incluso como coleccionistas – y, por lado, la cara pobre, incluso miserable y víctima de una pésima educación – si es que la tienen – . En este país enfermo hay miles de niñas violadas por parientes cercanos. Hoy, el caso de Belén se ha convertido en un símbolo de una realidad humana y social inaceptable.
Difícil es saber quién fue el que concibió la agresión, porque eso fue, de la que fue objeto el presidente de Bolivia cuando le impidieron continuar el viaje a su país al regresar de la reunión cumbre del Foro de Países Exportadores de Gas, realizada en Moscú.
Buen partido mientras mi amigo Pedro soñaba con Iquique y su novia. Los jóvenes se toparon con la velocidad y la técnica africana. Los Afracas están queriendo devolverle el sueño a Mandela. Los chicos de la roja a ratos se comieron demasiado la pelota y jugaron bien.

“Infieles, bomba, ántrax… Es muy posible que al escribir estas palabras haya activado algunas claves del software de Windows, y que, a partir del acuerdo que desde 2007 tiene Microsoft con la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA, por sus siglas en inglés), algún inquisidor burócrata dedicado al fisgoneo y la recolección de datos en el complejo aparato policial y de espionaje mundial masivo de la administración Obama me haya clasificado como una amenaza para la seguridad de la superpotencia y, como advirtió Edward Snowden, literalmente esté observando cómo formulo mis ideas mientras tecleo esta nota.


Francia, Portugal, España, Italia, obedecieron una vez más. Aceptan una asociación global con los norteamericanos en calidad de beneficiarios de segundo orden. Acorralaron en vuelo el avión de la presidencia de Bolivia para detener a la persona que les probó que estaban siendo espiados… Son disciplinados.

