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Agosto 18, 2026

Un movimiento popular que exija soluciones a la Educación

La educación es un problema grave en que monopolizan la palabra políticos, funcionarios, cientistas, gremialistas, que sin conocimiento de su realización en sala se dedican a lo superestructural, comparaciones internacionales, estadísticas, factores, legislación, alternativas de gestión.   Ese orden de nulos resultados se debe invertir. Los millones de alumnos, profesores, padres, deben desde las aulas hacer y analizar propuestas, discutir, decidir, sobre los modos que estiman para mejorarla.

Hecho así la tarea de la ciudadanía y los centros de poder será crear los medios para ejecutar lo que el pueblo participante en la educación haya demandado.

Consecuentes con lo anterior caben ideas y proposiciones para debatir.

Una reforma profunda de la educación requiere el cambio del país. Pero observando lo que pasa en cada hora de clase es posible encontrar formas de mejorar su calidad.

Una carencia del aula en que podría haber consenso es aplicar normas en el trabajo de los cursos. Es común que no haya sanciones para malas conductas sistemáticas. La promoción se da incluso a los que no han logrado los conocimientos mínimos.

Una necesidad decisiva es proporcionar ayuda desde el exterior a cada clase que se hace en el año. Una experiencia que lo demuestra. En España se trabajó con niños de tres años, un grupo con un software educativo, pizarra digital, proyector, y otro con los elementos tradicionales, papel, lápices de colores, etc. El 84,6% de los niños del primer grupo obtuvo mejores calificaciones, realizaron más ejercicios, se mostraron más motivados, tuvieron un comportamiento autónomo, atrevido y curioso, escasa pérdida de atención y mejora en las capacidades de deducción, concentración, memoria, agilidad, habilidades psicomotoras, adquisición de buenos hábitos de trabajo y aumento de la coordinación óculo-manual, que los de la clase tradicional. La diferencia entre los dos docentes no estuvo en su calidad profesional sino en que uno recibió apoyo de un equipo externo al aula mientras para el otro era imposible crear por sí mismo un software propio. Sostener que la preparación de las más de mil lecciones del año queda en manos de miles de profesores aislados es descargar la responsabilidad del sistema en otros.

Se sabe que un gran número de padres no ha aprendido las materias que se enseñan a sus hijos. Un canal de televisión cultural abierto del estado sería una oportunidad para que la familia reunida en su casa tomara contacto con la ciencia, la historia, la cultura, la tecnología, la actualidad plural, que hoy no existen para ella. 

Se pide que cada participante de la clase busque apoyo para enseñar o aprender en internet. Pero es posible además facilitarlo creando una página web ministerial donde para cada ramo, nivel y unidad haya explicaciones claras, imágenes, documentos, estadísticas, experimentos, cuestionarios, ejercicios, mapas, pruebas.

Como no hay buenos laboratorios en cada escuela ni sus docentes están siempre bien capacitados, los conceptos centrales de cada asignatura pueden ser demostrados y explicados en laboratorios comunales donde los alumnos sean atendidos por profesores especialitas dotados de los instrumentos adecuados. 

Comprender una realidad compleja se hace más fácil observándola directamente. Esos conceptos se pueden trabajar en la realidad, in situ, organizando centros donde especialistas con medios reciban las visitas planificadas de los cursos. En el valle de un río, por ejemplo, se entiende mejor los fenómenos presentes.          

Si cada profesor recibe el texto que el ministerio da a los alumnos junto a un disco compacto con material complementario se pueden paliar eventuales debilidades de maestros.  

Si se quiere que los alumnos salgan en visitas de estudio debe tenerse un sistema de locomoción gratuita. 

La izquierda que quiere modificar la realidad política y social debe levantar el concepto de pueblo educativo mandante. Su conducta de centrarse en la crítica a lo actual apunta a denunciar el problema no a solucionarlo y cae en el manejo cupular de lo popular.

    
   Rómulo Pardo Silva
www.malpublicados.blogspot.com