Santiago.- La Presidenta Michelle Bachelet junto a los presidentes de los partidos opositores Carlos Larraín, Renovación Nacional (RN), Hernán Larraín, Unión Demócrata Independiente (UDI) firmaron el acuerdo sobre el proyecto para la nueva Ley de Educación que creará una superintendencia en la materia. La Jefa de Estado destacó que éste “es un gran día para Chile, ya que se firmó “un importante acuerdo político que creo que privilegia y reconoce con mucho orgullo lo que nuestras fuerzas políticas son capaces de hacer” cuando se trata del bien de Chile. Bachelet detalló que este pacto establece, en líneas generales, una nueva institucionalidad pública para asegurar la calidad de la enseñanza; nuevas exigencias para ser sostenedor de un establecimiento; la obligación de no seleccionar alumnos de 1º a 6º básico; y la fijación de una nueva estructura curricular.
Junto con agradecer la labor desempeñada por los parlamentarios de ambos sectores, la Presidenta destacó el aporte de los estudiantes secundarios que con su movimiento de mayo de 2006 dieron pie al surgimiento de un Consejo Asesor que, a su vez, permitió establecer un amplio diálogo para alcanzar acuerdos en pos de la enseñanza.
La reforma a la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza incluye la división del ciclo educativo en seis años de enseñanza básica y seis años de media.
Además, se prohibirá la selección de los alumnos en la primera etapa educativa, permitiéndose sólo a partir del séptimo año de enseñanza y sólo bajo criterios académicos.
Si bien los sostenedores de los colegios podrán obtener ganancias, su objetivo deberá ser sólo dedicarse a la educación. Esto pondría fin al lucro, ahora denominado “emprendimiento privado”.
El acuerdo permite la creación de una Agencia Aseguradora de la Calidad encargada de gestión educativa.
También estará la labor de la Superintendencia de Educación, organismo que fiscalizará el uso de los recursos con una ficha estadística codificada uniforme, que las escuelas deberán publicar cada año.
En tanto, el Consejo Nacional de Educación reemplazará al actual Consejo Superior, dedicado a aprobar establecimientos de educación superior y las modificaciones de los planes y programas del sistema.
