Se cumplen, hoy, 99 años del nacimiento de Salvador Allende Gossens. Su figura se yergue, día a día, sobre las más de tres décadas de intentos de sepultar entre calumnias y mixtificaciones históricas la figura señera que Allende fue en la lucha por la transformación de las estructuras económicas, sociales y culturales de Chile, en el logro de una sociedad más justa, más estética, más solidaria y amable, en el marco de la democracia representativa y de la genuina independencia nacional.
Para aquellos a los que las circunstancias les han negado el acceso a una información objetiva de lo que para Chile y su pueblo significó Allende y el gobierno de la Unidad Popular que él presidió, es procedente mencionar, en esta fecha, tan sólo algunos de los hechos esenciales ocurridos en los cerca de mil días de ese mandato: instauración de la entrega de medio litro de leche a todos los niños de Chile, vigente hasta el presente; nacionalización de la gran minería del cobre, causante del ingente flujo de divisas con el que cuenta el país a la fecha; durante el gobierno de la Unidad Popular la cesantía fue la más baja habida en la historia contemporánea de Chile; el sistema financiero fue prácticamente estatizado, mediante la compra de las acciones bancarias por un ente oficial, la Corporación de Fomento, sin presión alguna, funcionando el sistema bancario nacional con absoluta regularidad y eficacia durante todo el período que gobernó Allende; que diez años después, la política financiera y económica implantada por la dictadura condujo a la bancarrota de las principales instituciones financieras del país, debiendo el Estado asumir sus enormes pérdidas haciéndose cargo de las carteras vencidas o créditos incobrables de los bancos para evitar su quiebra; que la nacionalización de la Gran Minería del cobre por el gobierno de la Unidad Popular ha significado el ingreso al país, desde entonces, de más de 35 mil millones de dólares complementarios a sus ingresos normales de antes de esa nacionalización, los que, junto con la Reforma Agraria dictada durante el gobierno de Frei y llevada a efecto, en la práctica, por el de la Unidad Popular, permitieron la evolución económica del país en términos imposibles de alcanzar de no haber mediado esas realizaciones, y un muy largo etcétera que no es éste el caso de entrar a detallar.
Sabido es que en el mundo entero hay cientos, sino miles de calles, plazas y lugares que llevan el nombre de Salvador Allende, como símbolo de la dignidad nacional del pueblo de Chile y de todos los pueblos del mundo.
Sabido es que en el mundo entero hay cientos, sino miles de calles, plazas y lugares que llevan el nombre de Salvador Allende, como símbolo de la dignidad nacional del pueblo de Chile y de todos los pueblos del mundo.
