Lima.- En el Congreso peruano y ante los parlamentarios de todas las bancadas políticas, el canciller de ese país, José García Belaunde, ratificó que el tema de la delimitación marítima con Chile aún está pendiente, puesto que los actuales acuerdos que existen entre ambos países sólo son de orden pesqueros. A pesar de que la sesión fue de carácter reservado, trascendió que el canciller recibió el respaldo de todos los parlamentarios, quienes aprobaron la posición y la estrategia propuesta por el gobierno para afrontar y resolver las diferencias limítrofes pendientes con su vecino del sur.
García Belaunde, señaló además que Perú tiene su posición muy clara al respecto y que la mantiene; y que para ellos el tema no está zanjado, puesto que “los acuerdos que tenemos sobre la materia son acuerdos de pesquería y no son de límites” así lo expresó el Ministro al corresponsal de Telesur en Lima, Alfonso Gamarra, a la salida del Congreso.Para el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, Rolando Souza, este “no es un tema de gobierno, es un tema de Estado, aquí no hay colores políticos, aquí lo que hay es una posición común de respeto a la soberanía marítima peruana”
Por su parte, según Ernesto Velit, destacado internacionalista, la estrategia peruana deberá cumplir todos los pasos establecidos por el derecho internacional antes de llegar a la Corte de la Haya. De esta manera, Perú deberá: primero agotar la vía de la negociación directa con Chile, la intermediación y, posteriormente el arbitraje internacional.
“De manera que Perú tiene que oficializar sus gestiones ante el gobierno de Chile, y si el gobierno de Chile no quiere trato directo y no quiere intermediación, no quiere arbitraje, que lo responda oficialmente y el Perú tiene el camino abierto para ir a la corte internacional” comentó Velit al corresponsal de Telesur.
La controversia diplomática entre ambas naciones tiene su origen en la interpretación de los límites marítimos, ya que para el Perú estos no están fijados, mientras que Chile sostiene que sí lo están a través de los acuerdos suscritos en la década de 1950.
La soberanía en disputa equivale a un área aproximada de 37 mil 900 kilómetros cuadrados que ambos estados reclaman como suyos.
