Así cantábamos muchos chilenos, esperanzados en un futuro mejor, ahora caigo en cuenta que algunos cantaban bajito, frotándose las manos, listos ahora, en nombre de la democracia ha continuar el saqueo de los “dineros públicos”.
Estos bastardos de la política y el servicio público, se hacen elegir y reelegir, presionan y hacen nombrar a sus amigos (compinches) en cargos donde haya plata, así no tengan la menor idea. Lo único que tiene que saber es que la “paleteada” de su amigo (el jefe) la tiene que pagar, claro, eso sí, no con su plata sino con los fondos públicos.
¡¡¡Chile la alegría se acabó!!! Hasta cuándo caraduras, están matando la ilusión de un pueblo.-
La corrupción en la administración pública es el peor flagelo que afecta nuestros países, cero tolerancia, basta ya.
