“Para el primero, el delito se puede perfeccionar por el hecho de producir estas facturas, venderlas; para los segundos, requiere que las facturas sean adquiridas para rebajar un impuesto que no corresponde, aumentar los créditos para obtener devoluciones indebidas de impuestos y lo que comentamos el otro día es que con los antecedentes que tenemos hasta ahora, si es que facturas han sido usadas para justificar unos gastos de campaña, no se da ninguno de estos supuestos. Por lo menos no es un delito tributario hasta los antecedentes que tenemos ahora… No un delito tributario, puede ser la violación de alguna otra norma”, agregó.
El SII y las mafias
En relación al sumario interno al SII para conocer si hay funcionarios involucrados o que colaboraron en las anormalidades detectadas con la empresa duende Publicam, indicó que este informe “estará listo esta semana”.
Al respecto, Escobar enunció que “es algo que estamos investigando para ver si ocurrió o no ocurrió”, aunque comentó que de las 3.600 personas que trabajan allí “es estadísticamente cierto que una vez al año encontramos un funcionario que ha participado en colaborar con alguna de estas mafias”. En este sentido, agregó que existe la no despreciable suma de “834 querellas por este tipo de casos en los últimos cinco años”.
El director del SII manifestó también que en este tipo de asuntos hay diferentes grados de sofisticación y precisó que Publicam es de los más complejos, ya que allí trabajan personas que se “preocupan de hacer toda una apariencia, de crear una empresa que registran en el SII, le hacen una iniciación de actividades, facturas, hacen declaraciones de impuestos y en definitiva su negocio consiste en pasar por los controles habituales en el servicio y vender a distintas personas que dolosamente adquieren facturas para disminuir sus impuestos”.
