Leí que en mi querido país –absolutamente desconocido para usted- dijo que “no debemos vivir atrapados en el pasado”, algo que al parecer usted hace muy bien. Debo decirle que el mismo día de su visita a Chile supe, por medios chilenos, la verdadera suerte de amigos y compañeros muy queridos de Temuco, que hasta ahora estaban (como muchos otros chilenos) desaparecidos.
Ayer fue un día largo. Atendía desde el mediodía las peripecias de Obama en Chile, como había hecho el día anterior con sus aventuras en la urbe de Río de Janeiro. Esa ciudad, en brillante desafío, había derrotado a Chicago en su aspiración a ser sede de la Olimpiada de 2016, cuando el nuevo Presidente de Estados Unidos y Premio Nobel de la Paz parecía un émulo de Martin Luther King.
Antes de ser lo que es ahora, este país fue el sueño delirante de la derecha.
Obviamente, abiertamente excitado, orgulloso, el Presidente de Chile, Sebastián Piñera nunca había sonreído tanto como cuando ejerció el papel de anfitrión de su colega norteamericano, Barack Obama. Somos casi lo mismo, dijo a la prensa:
A estas alturas, a nadie debiese sorprender que el presidente de Estados Unidos decidiera realizar en Chile un pronunciamiento – en inglés – sobre Latinoamérica. Sin entrar a analizar el discurso en sí mismo. Presentaré aquí algunos precedentes que pienso le permiten a Obama decir que Chile es un modelo a seguir:
Cuando Barack Obama desembarque en Chile el próximo lunes en una visita de 24 horas, algo crucial va a faltar en su agenda. Habrá mariscos suculentos y discursos que elogien la prosperidad de Chile, acuerdos bilaterales y encuentros con los poderosos y los pomposos, pero no hay planes, sin duda, de que el presidente de Estados Unidos tome contacto con lo que fue la experiencia fundamental de la reciente historia chilena, el trauma que el pueblo de mi país padeció durante los casi 17 años del régimen del general Augusto Pinochet.
Como latigazos de sombra pasan los días que aproximan un nuevo aniversario de la matanza.
Es incomprensible e inaceptable, que el tema indultos a los militares se coloque sobre la mesa de estos tiempos. Las Fuerzas Armadas tienen un largo listado de causas pendientes con la justicia, muy poco ha cambiado desde el día en que los militares abandonaron temporalmente