“En defensa del agua, la vida y la dignidad del pueblo”, es el lema que encabeza la larga caminata que diversas organizaciones y colectivos indígenas, ecologistas, vecinales, sociales y políticos iniciaron el pasado 8 de marzo en la selva al sur-oriente del país, para finalizar en Quito el próximo día 22.
Desde la “revolución pingüina -mayo de 2006-, Chile vive un despertar democrático y rebelde. Sin expresarlo todavía resueltamente -debido a la erosión sufrida por la cultura política y la atomización de la organización social-, las movilizaciones del pueblo revelan una voluntad de cambio político e institucional.
Le debemos a Salustio, Apiano y Floro las referencias a Espartaco, el esclavo que puso en jaque a la república de Roma el 72 antes de nuestra era. El episodio es conocido hoy como la III Guerra Servil y más conocida en nuestra época en su versión hollywoodense en una de romanos protagonizada por Kirk Douglas.
Estados Unidos exhibe una ostensible incapacidad para ocupar, mantener el orden y vencer la resistencia de los pueblos que invade. Invasiones injustas, inmorales e ilegales, siempre arropadas en la mentira antes y después de producirse.
El listado siguiente está referido a las violaciones de derechos humanos fundamentales
El MAPU, con sus luces y sombras, tiene como realidad post partidaria (se disolvió en diciembre de 1989 en el PS-PPD) el hecho de que cada uno de los cuatro gobiernos de la Concertación tuvo a un mapucista en sus ministerios políticos, en La Moneda (los hermanos Brodsky, en especial Roberto, dirigió una revista que presagió el objetivo: A La Moneda).
A propósito del estado de shock de Roger Waters no pude dejar de pensar en mi estado de chuuu…
Se acaban de cumplir dos años del gobierno de la Alianza, encabezado por el empresario Sebastián Piñera. ¿Qué ha ocurrido hasta el momento? ¿Chile, como algunos aventuraron, se transformó en un enclave conservador (político y moral) autoritario?. Creo que no, porque ya lo somos y es evidente que no podemos ser menos progresista.
El resultado de las recientes elecciones presidenciales provocó un efecto curioso pero no sorprendente.Era sabido que el triunfo sería de Vladimir Putin, quien llegará por tercera vez a la primera magistratura en un proceso ajustado a la ley.
La dicotomía de los perdedores de todos los tiempos, enfrentados a la oportunidad de pasar alguna cuenta a los prepotentes, mandamases o criminales, ha sido si justicia o venganza. Y mientras los perdedores discurren cuestiones de la moral y las buenas costumbres, los malos se rearman y los pasan a cuchillo, cuando menos, por alzados, rosqueros y terroristas.