Poco tiempo después de finalizada la dictadura cívico-militar real, el entonces presidente de Renovación Nacional, Andrés Allamand, ponía un toque de alerta al denunciar la existencia de poderes fácticos que pretendían influir, si no determinar, la conducta de la derecha en la política nacional.
Más allá de que el Gobierno hizo imposible la marcha convocada por la CUT para demandar un salario mínimo justo, la convocatoria sindical fue mínima comparada con las movilizaciones de los estudiantes, de los medioambientalistas y otros.
La arremetida subversiva contra Siria del último año y medio se inserta en un plan estadunidense mucho más abarcador que conviene recapitular. Recuérdese la previa demolición de Libia y el linchamiento de su líder llevados a cabo igualmente por la OTAN, los monarcas de Arabia Saudita y Qatar y demás tiranuelos del Consejo de Cooperación del Golfo (
Hoy estoy en Chile de paso y retorno a la Argentina en unas horas. Aprovecho los últimos momentos para acariciar a los míos y dar un paseo por las arterias centrales de Santiago. Hoy también hay protesta nacional contra el mal gobierno, contra la vida empeorada, la injusticia y su multiplicación imparable. Es 11 de julio antes del mediodía. Hace rato que la armadura del Estado, sus carros blindados, las fuerzas especiales de la policía permanecen apostados en casi todas las esquinas donde se sucederán las manifestaciones.
Considerando que
Madrid ha vuelto a ser esta noche, esta madrugada, “la capital de la gloria”. Desde las inmediaciones de la Ciudad Universitaria hasta la Puerta del Sol decenas de miles de personas han acompañado y abrazado a los mineros de Asturias, León, Palencia y Aragón que desde el 22 de junio han marchado en dos columnas hacia la capital del estado. Sus compañeros y ellos ya llevan en huelga indefinida casi seis semanas y han hecho frente a la brutal represión policial con ejemplar unidad y combatividad.
Cada vez queda más claro que la tan promocionada “primavera árabe” no pasó de ser una estrategia publicitaria que encubriera los reales objetivos de los países que se autodenominan desarrollados.
La disputa entre Camila Vallejo y Gabriel Salazar no es nada novedoso. El algunas oportunidades peleas entre compañeros no sólo han sido mediante comentarios machistas, miraditas en menos o descalificaciones profesionales.
Conturbados y dolidos, los conductores de varias televisoras mostraron a dos soldados israelíes golpeando a un niño de no más de cinco años. Agregaban con voz tembleque, que las autoridades aseguraron iniciar una investigación, pero adelantaron que se trataría de un caso aislado.
La aceptación de la igualdad de las diferencias no es una cuestión orgánica como sucede en la naturaleza, donde la diversidad es clave para conseguir el equilibrio.