
Hasta hace unos pocos días la campaña de Michelle Bachelet funcionaba miel sobre hojuelas: el guionista de este escenario de cartón-piedra regulaba, a la perfección, las presentaciones y promesas de la “gran dama”, donde siempre estaban con ella alcaldes y dirigentes vecinales, en su mayoría mujeres. Nunca aparecieron políticos de la Concertación, salvo el simpático diputado Tucapel Jiménez, en alguna ocasión. Las promesas iban in creciendo, que todos dicen no tener en cuenta, Bachelet lograba el 80% en las primarias, contra un 7% de Andrés Velasco.


Creación de un parlamento virtual de carácter ciudadano. La comprobada ilegitimidad del parlamento nacional, derivada del fraudulento sistema binominal y de la gran tasa de abstención electoral, así como la inexistente representatividad de sus parlamentarios a consecuencia de dicha abstención y del distanciamiento de éstos de sus electores, atestiguan la completa separación entre la clase política y la ciudadanía y plantean la necesidad y la urgencia de crear nuevos mecanismos de expresión para la opinión ciudadana.





