
Todos los análisis, cálculos y proyecciones referidos a la próxima elección presidencial han augurado hasta ahora el triunfo de Michelle Bachelet, indiferentemente de quien fuere el candidato que ocupare el segundo lugar en la primera vuelta. La reciente encuesta CEP le atribuye un 47 % de preferencias y apenas un 13 % para la candidata de la derecha. En las primarias, el voto duro bacheletista alcanzó apenas el 12% del universo electoral, por lo cual el desmesurado aumento señalado por la encuesta, ilustra lo que era presumible, esto es, que la centro derecha vota por Bachelet y abandona a Matthei, pues sólo Bachelet sirve a sus intereses y ofrece la posibilidad de limitación de las próximas protestas sociales. Es posible que sin el refuerzo derechista, la votación de Bachelet en una primera vuelta alcanzara aproximadamente el 35%.

La candidata Matthei ha anunciado ayer que en un eventual gobierno suyo los que ya hayan cometido delito no recibirán libertad condicional. La candidata ignora que esas normas ya existen. La remisión condicional de la pena y la suspensión condicional del procedimiento exigen no haber sido condenado con anterioridad.
El 30/10/13 Piñera finalmente firmó el texto definitivo, modificado a última hora por presiones del sector privado, del Decreto que le da el vamos a la Política Nacional de Desarrollo Urbano (PNDU), creando en paralelo un Consejo Nacional de Desarrollo Urbano cuyos integrantes todavía no se conocen.

La CUT, bendijo entusiasta e inmediatamente el Programa en el áerea de trabajo de Michelle Bachelet, indicando que “representa todo lo que esperábamos, es el mejor de todos”, adornándolo con frases cliché como “tenemos el titular, falta la bajada” tan propio de Martínez.
Conversando con un cercano al candidato de Todos a La Moneda, me planteaba que Marcel a pesar del cansancio de esta larga campaña, cada día tenía más ánimo para salir a interactuar con la ciudadanía, que el contacto con la gente le atraía bastante. “Tiene más fuerza que todos” me recalcó el amigo del Economista.
Es difícil saber si los debates televisivos de estos dos días cambiarán en algo el panorama electoral presidencial en Chile. Pero si tuvieran algún efecto eso sólo puede significar más pesadillas para los abanderados derechistas. Evelyn Matthei y Franco Parisi tuvieron deslucidas actuaciones, la primera mostrando una escasa habilidad para el intercambio de puntos de vista y en cambio proyectando una apenas disimulada ofuscación, el segundo reafirmando con sus gestos y palabras que es lo que en Argentina llamarían un “chanta”.

Y llegaste a los debates presidenciales hablando en décimas, a lo Violeta Parra. Llegaste con tus trenzas de población sesentera, con vestidos hechos en tu propia máquina de coser, con el sentido común asesorando tu discurso. Llegaste con los ojos humildes del pueblo profundo, acallando la prepotencia periodística facha, con respuesta precisa y ejemplo conciso: a lo choriza.