
La atmósfera política en Chile continúa entre juicios, presiones y un nerviosismo que se percibe, incluso, en las más altas autoridades del orden institucional. Y es que la crisis no parece encontrar un punto de resolución y, por el contrario, cada semana se conocen más irregularidades y casos de corruptela que ponen a prueba la credibilidad de nuestro sistema. Por ello, algunos académicos y políticos, han comenzado a proponer una batería de leyes reguladoras a favor de la probidad y la transparencia. Incluso, propuestas que hasta hace poco tiempo, se consideraban involutivas o, en su defecto, ajenas a nuestra historia política reciente -como por ejemplo un proceso constituyente- hoy se avizoran tangibles.

Los esfuerzos titánicos del duopolio que administra el modelo por mantener un sistema educacional que se cae a pedazos, pero que sigue siendo un buen negocio, está íntimamente ligado al cariño que se le tiene a todo el resto del sistema. El empeño por defenderlo, más bien parece un acto de amor.
La prensa oficialista de nuestro país, TV y diarios impresos tradicionales, se destaca en el mundo por la forma en que selecciona las noticias y profundiza los problemas que nos afectan. En los últimos meses, ha descrito
El canal supuestamente de todos los chilenos TVN, en realidad de la casta política, ha emitido un programa en que se le dio amplia cobertura, tratando de poner en la mejor imagen al carabinero que le causó lesiones a un estudiante que le tienen entre la vida y la muerte.
La reprobación a la gestión de la presidenta Bachelet se acerca a paso firme al porcentaje de votos que sacó en su innecesaria reelección: el 25%.
