
Mientras que los parlamentarios siguen tramitando leyes que los favorecen con el fin de blindarse como casta —ésta podrá, pese al contexto, seguir siendo financiada directamente con fondos reservados por las empresas y el capital financiero—, así como poniéndole cortapisas legales a la posible elección al Congreso de representantes salidos de partidos emergentes, las declaraciones de Carlos Ominami en El Mercurio (domingo17-01) demuestran el grado de profundidad de las prácticas corruptas en el sistema político imperante.
El sistema no va a cambiar de ideas. No puede hacerlo. Pensar en una educación democrática como un derecho, por ejemplo, en tanto está definida como una mercancía afecta a las leyes de cualquier negocio, es una contradicción. O un engaño, según el que lo diga y el que lo crea. Una estafa más que se enarbola mentirosamente. Como todas, como cada una. Como la salud, la previsión, el medio ambiente, las condiciones laborales, etc.


El penal especial y de alta comodidad de Punta Peuco fue creado por el timorato presidente Frei ante la amenaza directa del general Pinochet. Se siguió el modelo colombiano que favoreció al traficante Pablo Escobar Gaviria.


