En sus nueve meses como presidente, desde la instauración del golpe institucional que destituyó a la mandataria Dilma Rousseff, Michel Temer perdió ocho ministros. Seis de ellos fueron fulminados por denuncias de corrupción. Otro, acusado de cobrar diez millones de dólares sucios. Todos ellos alegaron razones de salud al salir, y uno más se fue tras denunciar maniobras ilegales de un colega.
Hoy día se acumulan comportamientos corruptos, justificados con estereotipos propios de un machismo ramplón. Me refiero a la definición de mujer florero. En España, princesas, ministras, responsables políticas, parlamentarias y tonadilleras prefieren pasar a la categoría de seres amorfas, torpes, ingenuas, enamoradas, cuyo comportamiento consiste en cerrar los ojos cuando el marido solicita su firma en avales, compra y venta de bienes inmuebles, etcétera.
Curioso es el caso de los hijos de ex presidentes o de otros políticos de algún renombre: reafirmando aquello de que “el genio se salta una generación” me atrevo a decir que la mayoría de ellos transita una vida de mediocridad, aunque bien sustentada por el grado de celebridad que sus respectivos padres u otros parientes pudieron haberle legado.
Como el tiempo pasa tan rápido, mas temprano que tarde se cumplirá medio siglo del golpe militar del 11 de Septiembre de 1973; el recuerdo y la dignidad del presidente Allende, la encrucijada en que de pronto las circunstancias de la historia lo pusieron y el desenlace que todos conocemos.
Rosa María Payá, dirigente opositora de un grupo cubano, invitó a “su residencia” en La Habana (“residencia” dice El Mercurio) a dos destacados personeros extranjeros y a Mariana Aylwin. Fecha: 21 de febrero. Hora: 11 de la mañana. Objetivo: condecorarlos privadamente con la orden “Oswaldo Payá”, su padre, que en vida también fue conocido opositor.
Ellos ignoran la esclavitud de la rutina y rechazan cualquiera coyunda que se les quiera imponer. Sus ojos miran el amanecer. Sus manos esparcen semillas fecundas en surcos vírgenes, como si la historia comenzara cada vez que una generación envejece y reemplazan su idearios por basteardados apetitos de los insaciables de siempre: la clase oligarca empresarial farisea agrícola/citadina sofofa y su testaferra burguesa clase politicastra, la vida pública se abisma en la inmoralidad, la corrupción, la impunidad y la violencia. En esa hora deben los jóvenes conscientes, empuñar la antorcha y pronunciar el verbo.
Mi padre siempre bromeaba con esa inolvidable frase cuando deseaba inocular en nuestros espíritus de adolescentes el deseo de viajar, conocer, crecer. “Más allá de ese palto se encuentra Roma”.
Un día, los más relevantes dueños de caballos, que preparaban yeguadas para venderlas en carnicerías de equino o aras de finos potros para la hípica, se reunieron, en ampliado internacional, para condenar el abigeato. El lugar: Quito. La fecha: un mes de 2016.
Señor
En el año 2012,