Entre los funcionarios de confianza política en México, se decía en broma y a veces no tan en broma : “ Yo no pido que me den dinero , sólo pido que me pongan donde lo haya”. Efectivamente lo que ha pasado en Carabineros de Chile es una cosa no vista antes en nuestro país. Durante años se sustrajeron más de 20.000 millones de ´pesos (unos 30 millones de dólares) sin que ningún organismo del estado se diera cuenta de la merma. Casi por casualidad un Fiscal de Magallanes haciendo un control rutinario se dio cuenta que se estaban simulando préstamos inexistentes .Hay mucha gente comprometida y ya presa. Dos interrogantes se mantendrán como “pendientes” ante la opinión pública mientras no se aclaren:
Ante las continuas matanzas de seres humanos perpetradas en los últimos años mediante atentados en Asia, África, Norteamérica y Europa, cabe empezar a hacerse en público algunas preguntas sencillas pero fundamentales.
No tenemos que seguir tolerando por más tiempo los descarados abusos que fueron instalándose, al amparo de la dictadura primero y luego, de una transición pactada que está llegado a su fin. La sociedad chilena parece entrar por fin en “tolerancia cero” con los abusos.
Alexis de Tocqueville en su obra “la democracia en América” se preguntaba por la ausencia de grandes hombres en la presidencia norteamericana. Esta misma interrogante fluye hoy con toda naturalidad respecto de Chile en el cual la mediocridad y falta de talentos elementales en los aspirantes presidenciales se hace ostensible.
Con un profundo pesar, como persona de izquierda que votó por ella y que se precia de conocerla desde antes de llegar al ministerio con Lagos, escribo estas líneas. Le quedan cinco meses de gobierno efectivo a la Presidenta Bachelet y es tiempo de hacer un balance global. Ella lo hizo a su manera con su cuenta del 1 de junio, mejor redactada que las anteriores.
La libertad de opinión y la tolerancia son aspectos fundantes y vitales de la democracia. Por eso, todas las dictaduras atacan a los disidentes y les niegan a sus pueblos el derecho a expresarse libremente, persiguiendo a quien disiente, persecución que muchas veces atenta no sólo con la libertad del disidente, sino que también con su integridad física o incluso su vida.
El pasado 4 de junio el diario New York Times publicó una nota titulada “Por qué se mata en América Latina”. Según los periodistas Alejandra Sánchez Insunza y José Luis Pardo Vieiras, América Latina ocupa el primer lugar mundial en los tres tipos de homicidios catalogados por Naciones Unidas: delictivo, interpersonal y sociopolítico. El Banco Interamericano de Desarrollo – BID señala que el 50% de los crímenes en las ciudades latinoamericanas se cometen en apenas el 1.6% de sus calles.
Estamos a un pelo de que Estados Unidos y su jauría, invadan Venezuela. Los primeros es abrir espacio terrestre, marítimo y aéreo serán Brasil, Colombia y Argentina, sus gobernantes ya están a gatas. ¿Alguien le creyó el cuento de La Paz a Juan Manuel Santos? Irán con sus tanquetas oxidadas a lanzar bazucazos a sus hermanos: de sangre, de leche, de corazón y de patria.
En estas mismas columnas hemos reiterado tanto las dificultades y derrotas como avances y victorias que ocurren en el curso de los procesos judiciales que desde 1998 se sigue en tribunales en busca de verdad y justicia respecto de los crímenes de lesa humanidad durante los años de la dictadura de la derecha chilena.