
Dice el mito antiguo que, en el coliseo de Roma, los gladiadores de hace veinte siglos saludaban al César, su dios humano, antes de su lucha final: “Ave César, los que van a morir te saludan”, aunque con la remota esperanza de triunfar heridos ante la bestia salvaje o el feroz contrincante.

Es posible que el candidato de derecha Sebastián Piñera triunfe en las próximas elecciones presidenciales. ¿Cómo ha llegado a producirse esto?, en un país como el nuestro.
Mientras a nosotros, los informativos corporativos nos bombardean con noticias sobre Venezuela: que la hambruna, que la dictadura de Maduro…, en el resto del continente se vive la embestida del neoliberalismo.
Una resumidísima lista que simboliza el nuevo “mundo Trump” que llegó a la Casa Blanca, estilo ratificado por el nivel de desaprobación más alto de la historia presidencial (60% de rechazo, según casi todos los sondeos). A continuación, un resumen de algunas pistas sobre las razones.
El Tardofranquismo sería hijo del Tejerazo o golpe blando de 1.981 en el que los líderes políticos confinados en el Congreso fueron “invitados” a aceptar un acuerdo tácito por el que se declaraban intocables el establishment asociado al sistema monárquico, al sistema político bipartidista y a la “unidad indisoluble de la nación española” y estaría plasmado en la todavía vigente Constitución de 1.978, Carta Magna que estaría blindada ante cualquier cambio institucional que se pueda producir en el Estado español con lo que se cumpliría una vez más el testamento de Franco : “Todo está atado y bien atado”.
Pocos escenarios tan precisos para develar los misterios de la construcción “democrática” aceptada por la oposición a la Dictadura, como itinerario “para recuperar la normalidad del país”. Después de 28 años de administración del modelo económico y político aceptado por las elites a cambio de una democracia tutelada en Chile, los resultados de este injerto de control político, están a la vista.
“Como te ven te tratan” frase que he escuchado desde mi infancia, y eso ha sido cuña en la sociedad para vivir de apariencias y que la gente pretenda en lugar de ser.
EN CATALUÑA, tras los golpes y contragolpes a la democracia, las elecciones no resolverán el problema español en Cataluña, aunque podría dar origen a un nuevo cauce. Dependerá de qué gobierno catalán se constituya y si el bloque popular/ socialista/ciudadanos tiene capacidad política para rehacer una relación rota. La incertidumbre continúa. El final de este ciclo, con diferentes interpretaciones, queda abierto a proyecciones diferentes. Por ahora, el 21D puede producir pocos cambios. La campaña electoral se prevé agria y no exenta de enfrentamientos.