
Esto es como en el barrio: cuando se dispone de una sola cancha, hay que turnarla; por lo general, el que la lleva no es el equipo más ganador, sino el más poderoso; él elige con quién jugar. En la pobla los equipos van jugando en la medida que hay espacio, en la política sucede lo mismo. Empero, la chilena, en particular, tiene una versión mucho más imaginativa de cómo administrar eseethos. Dado que el mundo político criollo es de inspiración y acción cupular, bien poco y nada importa lo que digan las bases partidarias.
Leer más