Pedro Sánchez, Presidente del gobierno español, no va a seguir el camino de su homólogo, Antonio Costa, en Portugal: la correlación de fuerzas en la izquierda en ambos países de la Península Ibérica es muy distinto, pues en Portugal, el Partido Socialista es ampliamente mayoritario respecto a sus aliados de izquierda, (el PS tiene 86 diputados, mientras de izquierda, apenas 21, y el Partido Comunista en alianza con el Partido Verde, sólo 17 diputados); en España, el Partido Podemos y el PSOE son dos fuerzas prácticamente iguales y que se disputan la hegemonía de la izquierda.
El Museo de la Memoria de Santiago de Chile ha hecho por años una denuncia seria y fría de lo que fueron los atropellos a los derechos humanos ocurridos durante la dictadura cívico militar encabezada por Augusto Pinochet Ugarte. Para que nunca más.
Para junio de 2014, Obama anunció una crisis migratoria en la frontera sur, esa crisis dijo que era la alarmante migración masiva de niños y adolescentes que viajaban solos sin compañía de un adulto, algo a lo que él llamó: no acompañados. Salió con su capa de superhéroe al estilo hollywoodense y los medios lo secundaron y propagaron la noticia en un santiamén, el buen samaritano se humanizaba con los migrantes centroamericanos. Eso fue lo que dejó plasmado en el imaginario colectivo, sedado por la mediatización.
El ministro de salud Dr. E. Santelices confirmó hace unas semanas información, que tiene casi un año de antigüedad o más, de que en Chile existe una crisis de salud pública demostrada entre otros factores por el aumento epidémico de la infección por el VIH y de su secuela tardía, el SIDA.
La iglesia católica, infiltrada por los masones P2 y dominada por los curas pedófilos, ha abandonado su opción por los pobres, en la inspiración de la Teología de la Liberación, para convertirse en una jerarquía de purpurados, cuya única meta es vivir como reyes y cumplir con el “bienaventurados los ricos”, porque de ellos será el reino de ese mundo.
En Chile el modelo de comportamiento electoral ofrecía un panorama que durante la segunda mitad del siglo XX -y hasta aproximadamente en las elecciones de 1999- vinculaba el voto con una correlación de clase (Valenzuela, 1978; Perret, 2015:13).
La Cuenta del 1º de junio, un día laboral, contadísimos adeptos vieron la transmisión por televisión. Uno se pregunta qué objetivo tiene esa famosa cuenta a la Nación cuando, ni siquiera, los supuestos “representantes” del pueblo pueden aprobarla o rechazarla, (lo más lógico sería para entregarla al final del mandato que, seguramente, su legado no contará con un heredero de entre sus filas).

