Las recientes declaraciones del presidente de Ecuador Lenin Moreno acerca del edificio sede de la Secretaria General de UNASUR, han puesto al organismo regional nuevamente en el ojo de una tormenta que augura ser larga aún.
Archivo periodístico 2005–2019
Las recientes declaraciones del presidente de Ecuador Lenin Moreno acerca del edificio sede de la Secretaria General de UNASUR, han puesto al organismo regional nuevamente en el ojo de una tormenta que augura ser larga aún.
La judicialización de la política ha llegado a niveles caricaturescos en Brasil: desde el juicio y posterior destitución de la ex Presidenta, Dilma Rousseff, el Estado de derecho dejó de existir y los jueces toman partido por una u otra posición: unos, como Sergio Moro, quiere mantener preso a Lula, sin ninguna prueba condenatoria, y sólo basándose en su opinión, ni siquiera con presunciones fundadas. Este personaje es tan fanático como odioso.

Los de la foto no pertenecen a las escuelas de los discípulos de Sócrates, Antístenes y Diógenes el Cínico, los cínicos de la antigua Atenas, hace 25 siglos.
No pertenecen ni pertenecieron ni pertenecerán. Ni siquiera saben qué pensaban los integrantes de ellas ni quiénes fueron Sócrates y estos seguidores suyos.

El Ministro Miguel Vásquez condenó a nueve militares por los asesinatos del cantante Víctor Jara y del dirigente político Littré Quiroga, hechos acaecidos el 16 de septiembre de 1973, en el Estadio Chile. Entre los condenados se encuentra Hugo Sánchez, Luis Ernesto Beltke, Patricio Vásquez, Nelson Hadase…, aán falta extradición desde Estados Unidos de Pedro Pablo Barrientos, acusado por el conscripto Paredes de ser el autor material del homicidio de Víctor Jara.
Con algún alivio se han recibido los primeros pasos que el Papa Francisco ha dado para corregir su error de no creer el clamor de las víctimas en el caso de los curas pedófilos durante su visita al país en enero. Llamó al orden a Roma a todos los obispos chilenos, y aceptó la renuncia de cinco que taparon esos delitos.

Se afirma que afectaría a todos los pueblos. Menos producción, consumo, trabajo, tensiones internacionales. Como siempre la orden no ha sido consultada y aprobada por la humanidad. Viene de una cúpula occidental ni siquiera conocida y elegida. Los que nunca reciben una herida.

El Presidente Mauricio Macri admiraba a Jorge Sampaoli, y a tanto llegó el amor que lo invitó a su casa para sostener un diálogo sobre el estado del fútbol argentino. Sampaoli es peronista y, consecuentemente, no votó por Macri para Presidente. La mayoría de los millonarios de América Latina son dueños de un equipo de fútbol de su respectivo país; (Piñera era dueño de Colo Colo, pero hincha de U. Católica; Macri era presidente de Boca Juniors, por ejemplo); los argentinos estaban convencidos de que Sampaoli era el mejor técnico del mundo y que su equipo iba a ser campeón en Rusia 2018 y que Mauricio Macri salvaría la economía argentina, Ahora, Sampaoli es el peor entrenador en su historia, y Macri, sólo sirve como payaso y bailarín.
La muestra más reciente de lo que significa la traición a un pueblo se está viviendo en estos momentos en Ecuador, que confió plenamente en Lenín Moreno y lo escogió como su presidente gracias a que Rafael Correa puso el pecho por él y lo honró con lo respaldo en un momento crítico para toda América Latina; pero ni Correa ni los pueblos latinoamericanos nunca imaginamos que sería el gran traidor de los últimos cien años en el continente y que con todo su odio y mezquindad (porque sabe muy bien que jamás logrará ser ni la sombra del zapato de Correa) atacaría las raíces de la Revolución Ciudadana para arrancarla e instalar de nuevo en el país la política del terror, de la opresión y el saqueo.
No es necesario repetirlo: la corrupción en Chile afecta al poder político, al alto empresariado, al Ejército y Carabineros, a la Iglesia católica. Hoy la fiscalía, por una denuncia interna, investiga un fraude nada menos que en Investigaciones.
Nada más funesto para la democracia que el gobierno de los curas y los jueces. El gran mérito de Maquiavelo fue el de separar la ética cristiana de la política, pues cuando se mezcla la religión y la política esta última se convierte en tiranía, (un buen padre de familia no tiene por qué ser un buen político, por el contrario, como decía Weber, “el político debe pactar con el diablo…”, y su tarea es la coerción que sólo es monopolizada por el Estado, poseedor de la fuerza “legítima” de las armas).