
El terremoto de las pasadas cinco semanas en Medio Oriente ha sido la experiencia más tumultuosa, devastadora y pasmosa en la historia de la región desde la caída del imperio otomano. Por una vez, conmoción y pavor
fue una descripción apropiada.
Archivo periodístico 2005–2019

El terremoto de las pasadas cinco semanas en Medio Oriente ha sido la experiencia más tumultuosa, devastadora y pasmosa en la historia de la región desde la caída del imperio otomano. Por una vez, conmoción y pavor
fue una descripción apropiada.
Desde cualquier arista que se le mire, los medios de comunicación locales no hacen otra cosa sino cosificar la imagen de la mujer y representarla en virtud de un concepto de “género” pre-concebido en el seno de la sociedad machista Chilensis. Prueba de ello: el festival de Viña del Mar. Este evento se perfila como el “pick” en términos de machismo y explotación de la imagen de la mujer, teniendo como antesala prácticamente la totalidad de los “mass media” locales.
Hace pocas décadas atrás, tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, el planeta estaba dividido en dos bandos irreconciliables. El mundo asistía al siglo de las revoluciones y las contrarrevoluciones, en que cada país del orbe era apenas una pieza en el gran ajedrez de la política internacional de las grandes potencias. La Unión Soviética y los Estados Unidos estaban enfrascados en lo que se llamó eufemísticamente la “Guerra Fría”, que no por “fría” dejó de ser una “guerra”.
Con las revueltas árabes la crisis sistémica global ingresa en una nueva fase, más imprevisible y cada vez más fuera de control. Hasta ahora los principales actores venían siendo las oligarquías financieras y las grandes multinacionales, los principales gobiernos, en particular los de Estados Unidos y China, y, bastante más atrás, algunas instituciones como el G-20. Ahora se ha producido un gran viraje con el ingreso en escena de los sectores populares de todo el mundo, encabezados por los pueblos árabes, lo que supone la profundización y aceleración de los cambios en curso.
Escribir de noche y a oscuras alguna vez, hace unos cien años, fue un acto de rebelión. Escribir al borde de un abismo que traza el límite entre los filtros de la conciencia y el inconsciente. Transitar por el pensamiento como un equilibrista de circo por la cuerda floja, sin una red abajo. Escritura automática aplicaban los surrealistas en repudio a la razón, en alabanza a la libertad. Un ejercicio que sacó a la escritura de las fronteras de lo académico, que trasgredió reglas y valores de su época.
Deberían amarme como yo os amo. Aunque se detiene una décima y dice que ama a su tribu y al resto que les den traición y envidia.
No es ningún secreto el que la Iglesia Católica se encuentre sumergida –hasta las narices- en una de las crisis tal vez más grandes que ha padecido desde la época de Martín Lutero, aquel encomiable alemán que se revelara contra la mojigatería de una institución demasiado viciosa y ladina. Basta asistir a cualquier iglesia católica: más que templos en honor al “todopoderoso”, estos edificios parecen galpones lujosos repletos de todo el viejerío y el rococó del barrio ¿Qué piensa del Cura el ciudadano común? O es pedófilo o abusador, Ecce Hommo
Ya nada será igual en Libia, después de febrero de 2011. El país explotó después de 40 años en relativa calma, salpicado sólo por atentados terroristas contra Kadafi con el fin de ultimarlo e incluso de bombardeos norteamericanos sobre Trípoli, sin declaración de guerra, que destruyeron el palacio de gobierno y mataron, entre otros, a una hija del Jefe de
Un enorme C17 (Boeing Globmaster III) de la Fuerza Aérea estadunidense, con implementos para adiestramiento
policial, intentó introducir a Buenos Aires una carga no declarada de poderosas armas largas, equipos de comunicación encriptada, programas informáticos secretos, drogas narcóticas y estupefacientes, sobre cuyo empleo no se ofrecieron explicaciones satisfactorias
(Página 12, 13-II-2011). Ante los operativos de regime change contra Venezuela, Bolivia, Ecuador y el putch hondureño, sorprende la reanudación de este tipo de programas con personal de Estados Unidos, interrumpidos por Néstor Kirschner: la carga secreta del C-17 muestra el grave riesgo de esos esquemas ante una diplomacia de fuerza que se intensifica: ¿iban a dar un curso o preparar un golpe?Argentina, en respuesta coherente, suspendió esos enlaces policial-militares y exigió disculpas, que Estados Unidos se niega a dar. La Casa Rosada procedió con energía y prudencia, dado el panorama político-electoral, afectado por la muerte de Kirchner y el arribo de Mauricio Macri al frente del gobierno de Buenos Aires, quien llegó con ese fardo ultraderechista que en el pasado prohijó el golpismo y que ahora, con él, alienta tenaz represión y regresión socioeconómica. Además, por la notoria adicción de Obama a las fuerzas especiales y su despliegue clandestino en el orbe y en 19 países de la región, la actuación y réplica de Fernández es de importancia mayor para Latinoamérica y el mundo.
No es una extrapolación caprichosa de los activistas en los dos lugares comparar a la plaza del Capitolio en Madison, capital de Wisconsin, en Estados Unidos, con la plaza Tahrir, de El Cairo. Las une mucho más de lo que las separa: la identidad universal del ser humano, el amor a la libertad, el ansia de justicia social y democracia, los derechos de los trabajadores, la solidaridad entre los que luchan no importa dónde.