Era vox populi desde hace ya algunos meses que en las elecciones primarias que se realizaron el domingo pasado la presidenta argentina obtendría una votación extraordinaria que serìa el preludio de su triunfo en las elecciones presidenciales de octubre. Las encuestas eran claras y contra lo que hubieran deseado sus opositores, el apoyo era para ella,para su gestión como mandataria, no era por razones sentimentales derivadas de la muerte de su esposo,lo que quienes aspiraban a derrotarla no detectaron.
Gracias a las masivas movilizaciones de los estudiantes secundarios y universitarios, a través de todo el país, se están conociendo con mayor nivel de detalle los artificios que
La movilización social estudiantil ha sido vasta en creatividad e ingenio. Así lo han demostrado las ocho coloridas, pintorescas y masivas marchas estudiantiles que recuerdan más a las antiguas fiestas primaverales organizadas por los universitarios de ayer que a las manifestaciones sociales y políticas realizadas por la ciudadanía nacional en los últimos 30 años.
Tiene que haber mucha convicción para marchar más de 10 cuadras bajo el agua-nieve y a 2
La muestra de poder que ha dado la iglesia en España no necesita comentario. La prepotencia del Partido Popular inflada por los futuros éxitos electorales que asoman en el horizonte, es tan obvia que no sé yo si necesita más tinta. Está claro quién manda.
Escribo el mismo día en que se conmemora el fallecimiento de Alberto Hurtado Cruchaga y en que es entregado a Piñera un nuevo listado de víctimas de la dictadura para que ellas sean en parte compensadas.
Nunca consideré la posibilidad de ser víctima directa de la violencia religiosa. Viví mi adolescencia en Chile, país laico y republicano, hasta Pinochet, claro está,
Resulta difícil para muchos aceptar que en Chile estamos viviendo una verdadera revolución, en este caso un proceso de profundos cambios que llevarán a término la democratización que dejó a medio camino la hoy agonizante Concertación de Partidos por la Democracia. Como toda revolución verdadera, es diferente y sorprende incluso a sus propios actores, pero sobre todo, a las fuerzas conservadoras encargadas de mantener incólume, a sangre y fuego, el orden heredado.
El presidencialismo monárquico, sea en el modelo norteamericano o en el latinoamericano, está demostrando su incapacidad para enfrentar los grandes problemas y los consecuentes desafíos en los planos económico, social y político.
