Desde el punto de vista de las víctimas, sus familiares y compañeros, y por sobre todo, desde el punto de vista de las generaciones que no vivieron esa época, el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, tiene faltas y omisiones.
Archivo periodístico 2005–2019
Desde el punto de vista de las víctimas, sus familiares y compañeros, y por sobre todo, desde el punto de vista de las generaciones que no vivieron esa época, el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, tiene faltas y omisiones.
El Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo, CENDA, celebra alborozado los 90 años del arquitecto Miguel Lawner Steiman, que honra a esta institución al formar parte de su directorio.
Estoy en el supermercado y me dirijo hacia las estanterías de frutas buscando las piñas, en la estantería de enfrente, donde están las naranjas y las toronjas, está un hombre mexicano colocando fruta fresca; tiene la mirada vacía y las manos cansadas, como la mayoría de indocumentados.
No hace mucho tiempo una pareja de ancianos decidió suicidarse. Ayer, 14 de agosto, un incendio en la localidad de Chiguayante cobró la vida de diez ancianas. Ya es un lugar común que los habitantes, especialmente de países desarrollados, se están volviendo viejos, y llegar a los cien años de edad ya no es un récord; en Chile ya superamos el promedio de 80 años de edad.
Sebastián Piñera E. botó de su ministerio a horas de haberlo nombrado a su Ministro de las Culturas y las Artes don Mauricio Rojas Mullor. En buen chileno y sin decirle nada le dio una fuerte patada en la rendija.
La post Guerra Fría ha marcado un nuevo tipo de intervencionismo en América Latina por parte de los gobiernos de Estados Unidos. Aquel que se caracterizaba por la ocupación armada de nuestros países, la contratación de mercenarios para desestabilizar gobiernos nacionalistas o simplemente el sustento de regímenes dictatoriales, ha dado paso a nuevas formas de injerencia o manipulación política, económica y social, caracterizadas por el objetivo permanente de consolidar su poderío imperial, a través de un contundente mecanismo de destrucción de Estados y naciones.

El 15 de agosto de 1965 se fundó el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) de Chile. Nació en un “congreso de unidad revolucionaria” que aspiraba a terminar con la dispersión orgánica de ese sector. Entre los convocantes estaba Clotario Blest, ex fundador y presidente de la Central Única de Trabajadores (CUT) y de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF). La ideología revolucionaria y la historia del proletariado mundial tuvieron fuerte insidencia en el MIR. Así lo demuestran su declaración de principios y la tesis: “La conquista del poder por la vía insurreccional”, redactada por Miguel Enríquez y sus compañeros de la Vanguardia Marxista Revolucionaria, un desprendimiento de la Federación Juvenil Socialista. El primer secretario general del MIR fue el médico pediatra Enrique Sepúlveda, de ideología trotskista, que falleció exiliado en París.
El fugaz ministro de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Mauricio Rojas, finalmente renunció al cargo, tras protagonizar un grave escándalo por sus fuertes críticas hacia el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos (MMDH), vertidas en el libro Diálogos de conversos, publicado en 2015. En el texto Rojas calificó el trabajo del museo como un “montaje cuyo propósito es impactar al espectador, dejarlo atónito, impedirle razonar”, y un “uso desvergonzado y mentiroso de una tragedia nacional”.
Eso es al parecer lo que han querido hacer desde siempre los adalides de la derecha política, económica, militar en Chile. Cómo no, les conviene de pura conveniencia y calculo mezquino jugar al “empate” o también, volver a esgrimir el consabido leitmotiv del “contexto”. ¿Cuántas veces los hemos escuchado? Lo que queda en claro con estas declaraciones de los dos ministros, es que, de verdad, los adalides de la derecha siguen pretendiendo justificar lo injustificable. Siguen culpando al “empedrado” de las peores brutalidades cometidas contra personas indefensas, lo cual señala, mala señal por cierto, que no han aprendido de lo sucedido. O peor aún, que lo siguen apoyando en la sombra primero, y cada vez que pueden, a plena luz del día.