Desde finales del siglo pasado la expresión “estado canalla” ganó creciente aceptación en la opinión pública internacional. Impulsado por la maquinaria propagandística estadounidense, el concepto tenía por objetivo satanizar a los países hostilizados por Washington con la evidente intención de justificar las agresiones del imperio.
Cuando la política aparece preocupada de cosas que tienen poca importancia relativa frente a cuestiones efectivamente de fondo, la “reforma” tributaria constituye un buen ejemplo de ese desbalance. La esencia del proyecto constituye una burda caricatura de la reforma tributaria que Chile reclama para comenzar a cerrar la brecha de la desigualdad.
Un ramillete de personajes, coincidiendo en dichos y criterios con las autoridades del régimen, se ha lanzado contra los estudiantes, que desafiando la maquinaria represiva más brutal desde los tiempos del tirano han salido a la calle sin permiso. Con razones retorcidas acusan a Gabriel Boric de justificar la violencia al decir que no combatir las causas, es ser cómplice de ella. Pero lo único que hace el presidente de la Fech es evitar la posición “políticamente correcta”, que es otro nombre que tiene la mentira en este país.
¿Se recordará EEUU que dio asilo al terrorista Luis Posada Carriles en su embajada de la República de Sierra Leona cuando el viejo asesino “anticastrista” se dedicaba a una operación de tráfico de armas en esta nación africana?
Hace ya un tiempo que los Medios de “información” nos tienen al tanto del “transcurso” –detención y condena– judicial en el que se han visto envuelta la banda rusa de música punk Pussy Riot, compuesta por féminas (por lo que nos han dado a entender).
Como el discurso tradicional del socialismo encuentra resistencia lo omiten y no formulan el que debe ser nuevo.

Cada cual celebra los aniversarios que puede, he aquí los alemanes “festejando” los diez años de las leyes Hartz, se ruega no confundir con Herz -que quiere decir corazón- visto que Herr Hartz no tenía mucho.
1.- Movilización condicional
La elección de Paul Ryan como Vicepresidente en la campaña presidencial de los republicanos esta siendo considerada como un verdadero suicidio político del millonario candidato Mitt Romney.