1.- Backyard: El patio trasero. Preguntarse por el fin de una dictadura militar como la chilena bien pudiera parecer una obviedad. Es como preguntar por el fin del Tercer Reich o la Guerra Fría, pues, todos los signos indican que, en efecto, la historia ha señalado un ocaso. Pero debemos ser cautos e insistir en la pregunta, más todavía en la experiencia chilena, pues pareciera que lo que dábamos por finiquitado persiste obstinado de mil maneras en la vida social y política de nuestro país. Instalada la interrogante, surge la inquietante sospecha de que no se trata de enmarcar en un paréntesis un determinado régimen de terror (1973 – 1989), pues los paréntesis suelen ser porosos, cuando no, ilusorios. Si nuestra sospecha es correcta, habría iniciar una reflexión con la hipótesis de que el golpe de estado de Augusto Pinochet se fraguó mucho antes de lo que indican las fechas oficiales y todavía no terminado.
Dicen los expertos que esta pastilla puede provocar la erección o un ataque fulminante al miocardio cuando la toman sin control médico los ancianos. La Democracia Cristiana es un Partido muy viejo, que está padeciendo un serio desgaste en su apoyo electoral: desde 1989 hasta ahora ha perdido más de un millón de votos y disminuido el porcentaje del 24% al 15% de los votantes. Este partido ha retrocedido, en el tiempo desde 1961, cuyo resultado fue igual a las actuales municipales.
Los grados de concentración de la propiedad de los medios de comunicación en grandes grupos económicos y su aplicación de una férrea autocensura hacen de Chile el país sudamericano con menor vigencia práctica del derecho a la libre información y expresión. Para ello se conjugaron la dictadura y los 20 años de gobiernos de la Concertación.
Este viernes 11 de enero de 2013, Francia inicio su intervención en Mali para luchar contra los terroristas que están actualmente ocupando el norte del país. Las autoridades francesas han presentado esta guerra como una guerra contra el terrorismo en ayuda al pueblo de Mali y han recibido el apoyo unánime del Consejo de Seguridad de la ONU. Una vez más nos vemos enfrenados a una supuesta “Guerra Humanitaria” pero no olvidemos que, como muy bien decía Henry Kissinger, “las grandes potencias no tienen principios, solamente intereses”. Los grandes medias se han mantenido callados a la hora de explicar los intereses que llevan a Francia en un nuevo conflicto en África.
Sonriente apareció Sebastián Piñera junto a Raúl Castro a la entrada de Espacio Riesco, donde se inauguró la Cumbre de la Comunidad de Estados de América Latina y El Caribe (CELAC) al norte de la capital chilena.
He expresado previamente por qué pienso que el sistema-mundo capitalista está en una crisis estructural y por qué esto conduce a una lucha política a escala mundial por ver cuál de dos alternativas prevalecerá: una que tenga por resultado un sistema no capitalista, que retenga todos los peores rasgos del capitalismo (las jerarquías, la explotación y la polarización), u otra que siente las bases para un sistema basado en una relativa democratización y un relativo igualitarismo, un tipo de sistema que aún no ha existido.
La CELAC es un acomodo en el sistema. Lo que no se necesita en una perspectiva larga.
En primer lugar, propongo que enviemos un mensaje de solidaridad al extraordinario comunicado que publicaron el 30 de diciembre el Comité Clandestino Revolucionario Indígena y la Comandancia del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).
Los movimientos de base territorial, rurales y urbanos, integrados por indígenas y afrodescendientes, campesinos y sectores populares, jugaron un papel decisivo en la resistencia y deslegitimación del modelo neoliberal.
