
El Mercurio, dios de mercaderes – que sólo dice la verdad en su cuerpo B y, posiblemente, en los Avisos Económicos -, en la sección de Reportajes del 2 de noviembre, destaca en uno de sus titulares “Fiebre de Reformas” – va en 66 en siete meses de gobierno – lo cual retrata perfectamente la mentalidad conservadora, cuyo sueño sería el que todo siguiera igual, por consiguiente, cero reformas. A los satisfechos de la vida no puede agradarles el cambio, pues pone en peligro el tesoro acumulado, durante siglos, sea por herencia, abuso o estafa.
La Corte Suprema ¡y el Consejo de Defensa del Estado! van a ir a defender ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos las oprobiosas sentencias de los Consejos de Guerra, post-golpe; entre ellas ¡la que afectó al general Alberto Bachelet, padre de la actual presidente de la República!
La rebelión de los profesores deja al desnudo un par de realidades que por mucho que estén a la vista de todos, pocas veces se ve.

Y me preocupa que no tengamos conciencia de ello.
En una serie de artículos que ha publicado Clarín desde septiembre de 2009, he explicado en qué consiste una Asamblea Constituyente y, especialmente, dónde y en quién reside el Poder Constituyente originario, esto último, dedicado con singular insistencia a los honorables congresistas que desean apropiarse de dicho poder.
En el Armagedón provocado por la falla del metro el viernes último, surgió el clamor de desamparo de miles de usuarios del transporte público y, ¿quién podrá salvarnos de semejante desastre? Desde hace mucho tiempo los chilenos desconfían de moros y cristianos y, quizás, el último recurso que les resta es refugiarse en la familia, en la cual pueden ampararse en este mundo hostil.
Chile, junto a cuatro Estados más – el Vaticano, Malta, Salvador y Nicaragua – no acepta el aborto terapéutico y, además, condena a médicos y madres que abortan a penas aflictivas, incluso, en casos extremos como la malformación del feto y no viable. El caso de Belén plantea un problema ético fundamental que dice relación con la necesidad de legislar, a la brevedad, sobre el aborto terapéutico que, en este caso, se refiere a niñas violadas, incluso por familiares – padres, padrastros, tíos, abuelos, y otros – y, en muchos casos, con la complicidad de la madre quien, como en el caso de Belén, por ignorancia, sostiene que “estas relaciones eran consentidas” por la víctima.
Hoy, en Ginebra, recordamos y celebramos un nuevo cumpleaños del general Poblete, que nació el 18 de noviembre de 1918. A nombre del Comité Memoria y Justicia de Ginebra, nosotros amigos todos del general, queremos recordar en esta fecha a este general que fuera víctima -como nosotros- de los felones de las Fuerzas Armadas de Chile, y que compartió las mismas tribulaciones que sus compañeros de armas (el general Bachelet y tantos otros) a manos de sus verdugos. La dictadura y sus cómplices los maltrataron, tal como fue el caso con miles de otros compatriotas. Ambos generales unieron sus destinos no solo intelectualmente sino en la persecución y el odio del que fueron víctimas y no solo porque históricamente ambos generales fueron del mismo temple y fieles demócratas, de la misma institución, sino porque acompañaron al presidente constitucional de Chile hasta el final.