En las anteriores seminarios de la ENADE los presidentes de la república rendían examen de su gestión ante los empresarios – acto que era más importante, incluso, que la Cuenta Pública de cada 21 de Mayo en el Congreso -, lo cual prueba que el único poder que existe en Chile es el de los empresarios y, lo demás, queda relegado a un segundo plano. Esta vez, no conformes con citar a la Presidenta Bachelet para que “rindiera examen”, también convocaron a la presidenta del Senado, Isabel Allende y al de la Corte Suprema, Sergio Muñoz; tal vez se esperaba que estos personeros de los tres poderes del Estado hicieran actos de pleitesía a los dueños de Chile – como antes lo efectuaran los Presidentes de la Concertación y el millonario, Sebastián Piñera – afortunadamente, esta vez no ocurrió, pues mantuvieron la dignidad de sus respectivos cargos -.
Él día de ayer,
Andrés Santa Cruz López, presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), y Hermann von Mülenbrock Soto, presidente de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), se creen dueños del país… y en verdad lo son, si observamos cómo manejan -con el dedo meñique- al gobierno, el Parlamento y, sobre todo, el presupuesto de la nación. Unos bolseros y conspiradores que estrujan beneficios tributarios, concesiones de obras públicas, blanqueo de capitales y hasta viajes y banquetes. Su víctima es un gobierno debilucho al que, llegado el caso, no dudarían en empujar al abismo. Su labor de zapa ha fortificado las posiciones de la empresa privada, obtenidas bajo dictadura, hasta hacerlas inexpugnables, acentuando así la tremenda desigualdad social que padece nuestro país.
Según la ex candidata presidencial Evelyn Matthei, “la principal falencia de Chile hoy día es la Presidenta Bachelet”. La economista va más allá: “(Bachelet) va a entregar un país estancado y dividido”. La ex ministra dice que la Mandataria “se ha dejado seducir, o a lo mejor ha creído toda su vida en ellos (sus asesores), por ideologismos de hace 50 años. No entiende, para nada, cómo esas ideologías se llevan a la práctica (…) nunca ha diseñado una política pública desde el principio hasta final y no la ha implementado, no sabe cómo hacerlo y no sabe cómo pedírselo a los demás”, de lo que, incluso, la responsabiliza. “El problema es ella y sus asesores del segundo piso (…) esos son los que están dictando las políticas… (PULSO). “¿Sabe de economía? No sabe. ¿Sabe de educación? Tampoco” (El Dínamo), se pregunta Matthei, obviando la regla de oro de la política: “al rey (a la reina) no se le toca”.
La figura de la interpelación es una figura típica del Chile a medias, una institución parlamentaria en un país monárquico-presidencial. En el sistema parlamentario, las interpelaciones son semanales e implican, en algunos casos, la salida del Primer Ministro o de alguno de los miembros del gabinete.
La iniciativa de la diputada Karol Cariola que propone prohibir por ley cualquier vestigio de homenaje a la dictadura, tiene un toque valorable y un no sé qué de ingenuo.
Hay discursos que sintetizan una época. El que pronunciara Winston Churchill en el Westminster College, en Missouri, en marzo de 1946 es uno de ellos. Allí popularizó la expresión “cortina de hierro” para caracterizar a la política de la Unión Soviética en Europa y, según algunos historiadores, marcó con esa frase el inicio de la Guerra Fría. Antes, en abril de 1917, un breve discurso de Lenin al llegar de su exilio suizo a la Estación Finlandia de San Petersburgo anunciaba, ante la sorpresa de su entusiasta audiencia animada por los acordes de La Marsellesa, que la humanidad estaba pariendo una nueva etapa histórica, pronóstico que habría de confirmarse en Octubre con el triunfo de la Revolución Rusa. En Nuestra América, un papel semejante cumplió “La historia me absolverá”, el célebre alegato con el que, en 1953, el joven Fidel Castro Ruz se defendió de las acusaciones del dictador cubano Fulgencio Batista por el asalto al Cuartel Moncada.
En el programa del actual gobierno figura la creación de una nueva universidad en la Región de Aysén. Dadas las características de esa Región, poca población, grandes recursos naturales y deseos de desarrollo moderno, se abre la posibilidad de crear un centro universitario de investigación y tecnológico, usando tanto la experiencia nacional como internacional.
No conozco personalmente al compatriota Lawrence Maxwell, pero por algunos testimonios de amigos y, además por su currículo académico, se ve, a todas luces, que es una persona sensible y “militante de la literatura” – según su padre – y, como toda persona comprometida con los derechos humanos, no puede sino rechazar los crímenes de Estado efectuados por el ejército y la policía federal en Iguala y Ayotzinapa, en el Estado de Guerrero de México. Maxwell fue detenido en la manifestación del 20 de noviembre, exigiendo la renuncia del Presidente Enrique Peña Nieto y, sobre todo, la petición de que devuelvan vivos a los 43 estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa.
El asedio de Knightsbridge es una farsa. Desde hace dos años, una exagerada y costosa presencia policial en torno a la Embajada de Ecuador en Londres no ha servido para otra cosa que para hacer alarde del poder del Estado. Su presa es un australiano sobre el que no pesa acusación alguna por ningún delito, un refugiado de una repugnante injusticia y cuya única seguridad es el espacio que le brinda un valiente país de América del Sur.