
No se menciona y es la más fuerte de todas, está en la naturaleza de la especie.
Archivo periodístico 2005–2019

Concluidas las elecciones municipales y autonómicas y formados los nuevos ayuntamientos, el mapa político sufre un cambio a nivel local a consecuencia del fin de las mayorías absolutas y los pactos alcanzados in extremis. Ciudades en manos del Partido Popular, como Madrid, Valencia, Alicante, Cádiz, Sevilla, Coruña, Huesca, Huelva, Oviedo, Valladolid o Zamora han pasado a manos del PSOE, Compromis, Izquierda Unida o las candidaturas de convergencia. Barcelona, administrada por Convergencia y Unión, queda en manos de Ada Colau, candidata de Barcelona en Comú. En el país vasco, Bildu pierde San Sebastián en favor del PNV, al igual que el Partido Popular en Vitoria. En Pamplona, la coalición EH-Bildu desplaza a la derechista Unión del Pueblo Navarro.
“Siglo veinte cambalache, problemático y febril / el que no llora no mama / y el que no afana es un gil…” así decía ese gran poeta del tango Enrique Santos Discépolo (Discepolín) allá por 1935 en su emblemático tema “Cambalache”, una descripción anarquista del mundo y la sociedad que hoy parece más vigente que nunca. Aunque Discepolín nos dice también que el “mundo fue y será una porquería” y “en el 2000 también” sólo habría que agregarle que los males que él veía en el siglo 20 siguen tan vigentes hoy que nos adentramos ya en la segunda década del 21.

Las polémicas y los posicionamientos en torno a las elecciones intermedias, salvo excepciones, versaron sobre votar, abstenerse, anular o boicotear, dejando a un lado el tema cardinal de las perspectivas estratégicas que respaldan cada una de estas acciones tácticas. En última estancia, la discusión sobre las vías para efectuar transformaciones sistémicas, o alternancias entre élites corporativo-partidarias, puede ser limitada a cuestiones formales o coyunturales impuestas por la entelequia (especialmente en un Estado criminal) de la democracia representativa, la legalidad de las instituciones y los derechos ciudadanos, en este caso secuestrados supuestamente por gremios y comunidades que atentan, particularmente, contra el sacrosanto derecho a votar.
Según Evangelii gaudium, la exhortación apostólica del papa Francisco, en la cultura predominante el primer lugar está ocupado por lo exterior, lo inmediato, lo visible, lo rápido, lo superficial, lo provisorio. Y explica que una de las causas de esta situación es la relación que hemos establecido con el dinero, ya que aceptamos sin problema su prevalencia sobre la persona y la sociedad. Pues bien, reconocido esto, podemos afirmar que una de sus principales consecuencias es el despilfarro irresponsable en distintas áreas de la vida. Hay despilfarro de alimentos, de agua, de energía. Despilfarro en los gastos militares, en la asignación de los fondos públicos, en la dinámica del motor capitalista que apuesta por una producción y consumo sin límite. Despilfarro en el mundo del deporte y la tecnología, y en el estilo de vida de los sectores y países ricos. Veamos algunos datos.
Ya sabemos: La Haya nos responderá en los últimos meses de este año.
La Corte Internacional de Justicia de La Haya tiene 16 miembros, uno de estos países: México, Brasil y Jamaica de Latinoamérica y El Caribe; EEUU, Rusia, Reino Unido, China y Francia (países miembros permanentes del Consejo de Seguridad, los triunfantes en la Segunda Guerra Mundial); Japón e Italia; Eslovaquia; Australia; India; Marruecos y Uganda.

El Imacec de abril, que reveló un crecimiento de la economía de sólo 1,7 por ciento, ha constatado una relación bastante íntima, y altamente peligrosa, entre el clima político y el devenir económico. Un momento que tiene sus orígenes en noviembre de 2013, que se ha extendido y profundizado con el tiempo. El anuncio del empresariado tras la publicación del programa de la Nueva Mayoría y sus reformas, que advertía de un freno en la inversión privada, se ha convertido en una clásica profecía autocumplida. La economía chilena, que el año pasado tuvo una expansión de un escaso 1,9 por ciento, parece que durante 2015 repetirá el guarismo. El Banco Central, que inicialmente había proyectado con discreto optimismo un crecimiento en torno al tres por ciento para el próximo diciembre, ha comenzado a rebajar la meta, ejercicio que ha quedado ratificado con el magro Imacec de abril.
En el continente africano hoy se está librando una batalla muy importante entre el autoritarismo que criminaliza la homosexualidad y el pensamiento científico. Las relaciones afectivas y sexuales entre personas del mismo sexo son ilegales en 38 de las 53 naciones de África, y en cuatro de ellas se castigan con la pena de muerte.

El viernes 12 de junio pasado, en el salón Montt-Varas del Palacio de La Moneda, la presidenta Bachelet firmó el envío de proyectos de leyes a favor de la probidad y transparencia y en su alocución ante los selectos invitados, entre otras cosas, manifestó “para evitar la corrupción, el tráfico de influencias o cualquier otro asomo de engaño o abuso entre política y dinero, es urgente tener leyes más duras y efectivas.”
Visto desde lejos, no se sabe si el gobierno va o viene. Si se mueve hacia un lado u otro. Es el efecto visual de aquello que permanece estancado, perdido en los médanos de su ineficacia, vagando sin rumbo en la bruma de la corrupción generalizada. Estancado. Comprometido con el azar de su propia inercia.